PALMA | EUROPA PRESS/EFE
El presidente del Govern, Francesc Antich, declaró ayer que en Balears se ha iniciado «un camino de no retorno con una dinámica de diálogo, acuerdos y consensos con la sociedad civil», ya que, a su juicio, «aporta más transparencia y más control en la gestión pública». Durante el dicurso que leyó en el Palacio de la Almudaina de Palma, con motivo de la celebración del XXXI Aniversario de la Constitución Española, Antich declaró: «Es una obligación con la ciudadanía que entre todos busquemos caminos para reforzar la política y huir de prácticas que la debiliten», y advirtió de que «no entender esto es un grave error que acabará pasando factura a todos».
«Una cosa tan sencilla como escuchar al otro es un mínimo que nunca se puede perder en democracia y que ante la situación que sufrimos, supone una inexcusable obligación con la ciudadanía, para poder estar a su lado, ahora más que nunca, cuando tanta gente lo pasa mal», remarcó Antich, quien agregó: «La crisis nos obliga a todos a hacer esfuerzos para superar una situación que, de ninguna manera, puede dejar a los más vulnerables en una situación de indefensión».
El delegado del Gobierno en Balears, Ramon Socias, sí se refirió de manera explícita a la corrupción, contra la que arremetió en su discurso: «Los ciudadanos nos reclaman un compromiso firme y, más allá de códigos éticos, piden un cambio de actitud». Socias se refería de esta manera al código ético o de buen gobierno que pactan los socios del ejecutivo autonómico, PSOE, Bloc y UM para salir de la crisis política desatada esta semana por la imputación de dos consellers de UM en casos de corrupción.
«No pasa día sin que un nuevo caso (de corrupción) o el giro de uno de los que ya existía nos sobresalte», agregó el delegado, y declaró que se debe aplicar «un código de incompatibilidades más estricto» y, sobre todo, «hacer el vacío a los tramposos y los corruptos». Según Socias, sigue faltando «una respuesta clara y firme» ante los múltiples casos de corrupción en diversas comunidades, un problema para el que «no vale poner paños calientes» ya que «la pérdida de credibilidad es tan grande que la ciudadanía los mira incrédula». «Debemos encarar el problema de fondo, sin subterfugios, sin hipocresías, no vale escandalizarse cuando afecta a los demás y mirar a otro lado cuando son los tuyos», afirmó Socias, quien apuntó que «hay quienes se inventan conspiraciones para huir de su responsabilidad»: «Eso sí que no, en política no vale todo», sentenció. «Nos ha costado demasiado consolidar la democracia para que ahora unos cuantos espabilados la pongan en duda para salvar su pellejo», añadió el delegado.