IBIZA | RAQUEL SÁNCHEZ
Después de que el año pasado las navidades en Vila dejarán una fría sensación a algunos vecinos, el Ayuntamiento ha podido resarcirse ahora con un estallido de color. El blanco y el azul que uniformaron las calles en un primitivo technicolor no fueron del agrado de todos en 2008, pero eran un mal necesario. La utilización de bombillas led para reducir el gasto energético limitaba drásticamente las posibilidades decorativas de la iluminación navideña. Este obstáculo ya se ha dejado atrás y el alumbrado de las calles, encendido oficialmente ayer, vuelve a lucir un brillante colorido sin haber renunciado al ahorro eléctrico. El rojo domina en la avenida de España y un inusual violeta hace destacar el tradicional árbol instalado en el paseo de Vara de Rey.
La alcaldesa de Ibiza, Lurdes Costa, que fue la encargada ayer de inaugurar la iluminación navideña de la ciudad, ha explicado que este año el Ayuntamiento se ha hecho cargo del alumbrado decorativo en algunas calles de Vila de las que hasta ahora se responsabilizaban los comerciantes. Es el caso del barrio de sa Capelleta o la calle Bartomeu Vicent Ramon. De esta forma, el Consistorio libera de una carga a los comerciantes, que se han comprometido a centrarse en otro tipo de adornos, y consigue reducir el consumo de energía.
«Para decorar la ciudad se han utilizado 353.620 bombillas led que, todas juntas, consumen 30 kilovatios por hora. Las luces se reparten en 189 arcos, dispuestos de lado a lado de las calles, y 93 farolas, que se han utilizado para extender el alumbrado navideño a barrios como ses Figueretes, Cas Serres y Ca n´Escandell evitando que la decoración se limitara al centro y al Ensanche», señaló Costa, quien invitó a todo el mundo a «pasear, ver las luces, los escaparates y participar de la fiesta».
Al igual que el año pasado, las luces navideñas se encenderán a las 18 horas y se apagarán a las 24 horas los días laborables. Los festivos permanecerán encendidas hasta las 3 de la madrugada.
«Al final hemos conseguido hasta que llegue el frío», bromeaba ayer la alcaldesa, quien apuntó que durante los últimos tres años se ha inaugurado el alumbrado el 1 de diciembre «porque es un buen momento para empezar a dibujar la Navidad».
Este año, Vila se ha adaptado a las últimas tendencias y ha cambiado los tradicionales motivos navideños por formas geométricas en avenidas como Ignasi Wallis o florales en la avenida de España. Las luces, alquiladas, no han supuesto ningún gasto adicional para las arcas municipales ya que su instalación quedaba contemplada en el contrato de concesión del alumbrado municipal, por lo que es Citelum la que se ha hecho cargo de este aspecto.
Además de las calles, ayer se iluminó también el árbol de Vara de Rey con 44 tiras de leds que adornaban una estructura de 20 metros decorada con mil bolas doradas. Bajo el árbol hicieron su actuación estelar los niños del Coro Infantil del Patronato Municipal de Música. El grupo de pequeños cantores, con edades comprendidas entre los 6 y los 9 años, está dirigido por Lourdes Roig y congregó a muchísimos padres y familiares que escucharon atentamente cómo entonaban ´El goig de Nadal´, único villancico de origen ibicenco, y un ´Noche de paz´ bilingüe que combinaba estrofas en castellano y en catalán.