SANT JOSEP | A. P.
La segunda fase de soterramiento de los cables de alta tensión de Sant Jordi comenzará en breve después de que ayer el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, firmara un convenio de colaboración con el director de distribución de Balears de la compañía eléctrica GESA-Endesa, Ernesto Bonnín. Por este acuerdo, el Ayuntamiento deberá abonar una cifra de 400.000 euros y GESA se compromete a llevar a cabo los trabajos.
En total, este proyecto permitirá la eliminación de cinco kilómetros de cableado aéreo, lo que supondrá asimismo la supresión de unas 30 torres metálicas, «que resultan un grave impacto ambiental y visual y que realmente son muy feas», aseguró el alcalde. Durante la primera fase, que tuvo un coste de unos 300.000 euros, se soterraron las infraestructuras necesarias para poder instalar en ellas los cables de electricidad de alta tensión. «Se trata de una obra cara, pero muy necesaria para el conjunto de Sant Jordi ya que este tendido aéreo, en la actualidad, sale de las proximidades de la iglesia y cruza todo el núcleo urbano en dirección a Can Fita y sa Carroca hasta llegar a la subestación de Can Noguera, y crea un grave impacto visual», señala el alcalde.
Marí Ribas destacó también que personalmente «tenía mucho interés en eliminar las torres de alta tensión de la zona urbana» y añadió que este interés se incrementa porque en su momento fue una propuesta electoral. «Lo llevábamos en el programa y ahora podemos cumplirlo, lo que supone una muy buena noticia para todos», remarcó el alcalde, que agradeció la buena disposición de la empresa eléctrica, «sin cuya ayuda hubiera sido imposible llevar a cabo esta iniciativa».
«Nuestra empresa muestra una gran satisfacción por el acuerdo alcanzado con el Ayuntamiento y por llevar a cabo estos trabajos», aseguró por su parte Bonnín. El representante de GESA explicó que los ciudadanos se beneficiarán de estas obras porque facilitarán la incorporación de una tecnología más moderna, con cables nuevos de mayor calidad.
Por otra parte, Bonnín añadió que por el momento la compañía no tiene previsto llevar a cabo ninguna otra obra similar en Ibiza.
Sin embargo, el alcalde recordó que también se encuentra en marcha todo el proceso de soterramiento de las líneas de baja tensión de la zona de Cala de Bou. «Está a punto de terminar todo el proceso, pero todavía faltan algunas cosas ya que se trata de unas obras complicadas porque las conexiones en los domicilios son más costosas», subraya Marí Ribas, quien consideró que el soterramiento en esta zona eminentemente turística y residencial supondrá «una mejora considerable».