IBIZA | R. S.
El Partido Popular, a través de la senadora María Teresa Cobaleda Hernández, volvió a reclamar ayer en el Congreso la necesidad de que se instale en el Juzgado de Ibiza un laboratorio móvil para analizar drogas.
«Es tercermundista que en 2009 un funcionario tenga que desplazarse a Palma con las sustancias estupefacientes», comentó ayer el diputado ibicenco Enrique Fajarnés, que recuerda que cuando los análisis son de pelo o de orina hay que enviarlos a un laboratorio de Barcelona.
En este sentido, el juez decano de Ibiza, Juan Carlos Torres, recordó también hace unos días la necesidad de la creación de un laboratorio en la isla. El decano elevó la petición al Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB).
«Muchos supuestos narcotraficantes están en la calle porque los análisis tardan mucho en llegar al juzgado», comentó Cobaleda, que recordó que el grupo socialista votó en contra de esta iniciativa, que el PP presentó el 29 de octubre como proposición no de ley y que fue rechazada por un solo voto.
Por otra parte, la delegada del Plan Nacional Sobre Drogas, Carmen Moya, informó ayer de que los resultados analíticos de los fallecidos por drogas en 2008 en Ibiza «confirmaron que las víctimas seguían un patrón de policonsumo de drogas como morfina, codeína, alcohol, éxtasis y en tres casos la presencia de opiáceos (metadona y morfina), también mezclados con alcohol y otras drogas».
Tan solo en uno de los fallecidos había presencia única de éxtasis y seis de los muertos habían tomado alcohol junto a las drogas que consumieron, explicó Moya, que añadió que «hay una clara relación entre el contexto recreativo nocturno de Ibiza y el consumo de drogas».