SANT JOSEP | P. R.
El presidente del PP de Sant Josep, Enrique Garcerán, denunció ayer que el equipo progresista que gobierna el Consistorio tiene la intención de prorrogar durante dos años más la moratoria urbanística decretada en el municipio para el periodo en el que se realizaba la revisión de las Normas Subsidiarias, y que expira el próximo 14 de diciembre.
Garcerán, que fue concejal de Asuntos Sociales de Sant Josep durante el último mandato en que gobernó el PP en el municipio, mantiene que la intención del equipo progresista de prorrogar el periodo de suspensión de licencias se evidencia el reciente decreto ley aprobado por el Govern balear que permite la ampliación del plazo de suspensión de licencias mientras los ayuntamientos tramiten su planeamiento urbanístico. Según la versión del cargo popular, «esta disposición modifica una anterior».
El presidente del PP criticó al actual equipo de gobierno, al que calificó de «ineficaz» e «inepto» por no haber sido capaz de llevar a cabo la revisión de la normativa urbanística en el tiempo previsto y ahora tener que valerse del Govern para renovar una moratoria que «perjudica abiertamente» a los ciudadanos.
Para él, los cuatro años en total que supondrá este periodo de suspensión de licencias provoca en todos los vecinos del municipio una inseguridad jurídica y una incertidumbre, al desconocer el valor de sus terrenos. Además, cree que la moratoria es portadora directa de paro, lo que considera aún más lamentable en tiempo de crisis. Y considera que esta situación sólo se podrá abordar desde la política municipal con una subida de impuestos.
Con respecto al paseo previsto en la zona de Cala de Bou, Garcerán asegura que su partido no se opondrá a su ejecución, siempre que sea consensuado con todos los sectores afectados (vecinos, hoteleros, comerciantes o cualquier tipo de empresarios). Asimismo, el PP exige que la obra no afecte ninguna infraestructura de la zona y tampoco que suponga la creación de futuros negocios que hagan la competencia a los que ya están establecidos. «Pensamos –señala– que el movimiento de personas es beneficioso para todos los comercios de Cala de Bou, tanto para los de primera línea como para los que queden en un segundo término».
Por otra parte, y con respecto a la misma zona turística, el máximo dirigente del PP en el municipio reclama la culminación de todos los proyectos incluidos dentro del Plan de Excelencia Turística.
En cuanto al litoral, el PP exige un plan de ordenación de la costa del municipio en el que se respeten tanto los chiringuitos de playa, que suponen un servicio complementario para el turismo y un número considerable de puestos de trabajo, como las casetas varadero que han servido tradicionalmente para guardar las embarcaciones de pesca.