IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
El libro ´Es Polvorí´ explica desde un punto de vista didáctico y anecdótico la historia de este edificio, recientemente rehabilitado, que durante siglos fue almacén de pólvora. La arqueóloga Glenda Graziani es la autora de los textos que han supuesto una intensa labor de documentación. Uno de los capítulos más impactantes del libro es el que habla del conocido como ´Any des tro´.
El 21 de septiembre de 1730 un rayo cayó sobre el almacén, con lo que toda la pólvora explotó y provocó más de quince muertos, además de importantes daños materiales y una profunda conmoción entre los ibicencos. «No soy, ni mucho menos, la primera en hablar de ello.Ya lo hicieron Isidor Macabich y otros autores», explicó la arqueóloga. A raíz de esa tragedia se empezó a usar ´any des tro´ como expresión coloquial en referencia a tragedias.
«Este hecho fue el punto de partida del edificio que conocemos hoy día, porque hubo que reconstruirlo totalmente. No se sabe con certeza en qué año se volvió a erigir pero sí sabemos que fue en la década de los años 50 del siglo XVIII y sí se han encontrado otros documentos que hablan del efecto de la tragedia en la población y la situación de pobreza e inestabilidad política que se vivía en esos momentos», añadió la arqueóloga.
El edificio se construyó en la segunda mitad del siglo XVI, tras la reforma del proyecto original de edificación de las murallas renacentistas. «Calvi comenzó el proyecto de construcción y, cuando muere, le sucede Gian Giacomo Palearo ´Il Fratino´, que incluyó el Puig de Santa Llúcia en la muralla y decidió instalar allí el polvorín», narra Graziani. Hasta 1972 el edificio estuvo bajo la tutela del Ministerio de Defensa, que lo cedió al Ayuntamiento de Ibiza.
Precisamente, el libro comenzó con el seguimiento de obra de la reforma municipal del Polvorí en 2008, cuando se encontraron algunas estructuras antiguas que fue necesario interpretar a través de un trabajo de investigación en el archivo. «Una tarea interesante y agradecida que dio pie a convertir este trabajo en un libro», subrayó la arqueóloga.
«La colección nació para dar a conocer la historia de los edificios más emblemáticos de la ciudad», explicó en la presentación el concejal de Promoción Turística del Consistorio, Vicent Ferrer. El primer número se dedicó al Mercat Vell, mientras que el segundo se centró en el Monumento a los Corsarios.