«El 1 de diciembre conmemoramos el Día Mundial del Sida, donde recordamos a las personas que han sido afectadas por esta pandemia, aquellas que están y las ausentes», así comienza el manifiesto que se leyó en la plaza del Parque, donde el Consell Insular de la Joventut había montado una carpa informativa sobre el VIH y el sida. «A día de hoy nos encontramos con un panorama muy distinto al de hace años, donde la desesperanza ha pasado a convertirse en expectativa y anhelo de vida. Sin embargo este hecho no ha posibilitado que esta enfermedad deje de llevarse a más de mil personas anualmente en nuestro país», continúa el documento, en el que también se denunció la «vulneración de los derechos fundamentales de las personas afectadas por el VIH y el sida» como el acceso a «servicios sociales, sanitarios, formativos, laborales, de participación y de ocio». | M. T.