IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Santa Eulària gestionará en 2010 un presupuesto de 27,9 millones de euros, un 2,3 por ciento menor que el de este año, y en el que destaca, entre otras cosas, la congelación de las tasas e impuestos, el aumento de la partida destinada al personal (un 7,7 por ciento más) y una reducción de los llamados gastos corrientes (6,5 por ciento menos). El capítulo de inversiones baja también un 10,5 por ciento con respecto al año pasado (el 16,9 por ciento del total de las cuentas de 2010 se reserva para este concepto) debido, según el concejal de Hacienda, Pere Marí, al recorte de ingresos procedentes del Gobierno central.
En todo caso, el edil destacó que el Consistorio ha hecho «un esfuerzo» para mantener la misma cantidad que ha destinado este año a inversión con fondos propios. Para el año que viene los presupuestos prevén 4,7 millones en inversiones, entre las que destacan las obras de saneamiento de Cala Llenya, con un presupuesto de 875.000 euros, y las infraestructuras de la calle César Puget (425.000 euros). El alcalde, Vicent Marí, señaló que, aparte de estas dos obras, el Consistorio acometerá otras actuaciones previstas en el plan de barrios, la mejora de carreteras y la supresión de barreras arquitectónicas, entre otras, al margen de los proyectos financiados a través del Plan Insular de Obras y Servicios y la nueva versión del PlanE de fomento del empleo estatal.
El primer edil explicó ayer en la presentación de los presupuestos que se trata de una previsión de cuentas «muy austera, adaptada a la situación económica real». «Pensamos que son lo más equilibrados y reales posibles», describió Marí. Los gastos en personal previstos para 2010 ascienden a 9,2 millones de euros, un 7,7 por ciento más que este año, debido a la contratación de técnicos para la redacción y gestión de proyectos propios del Consistorio, además del hecho de que se cubren todas las plazas de la Policía Local.
En cuanto al gasto corriente, cuya previsión asciende a 11,9 millones (42,9 por ciento del total), un 6,5 por ciento menos que en 2009, Marí explicó que se van a recortar dispendios de representación y de la Administración en general.
El equipo de gobierno sostiene que los gastos y las inversiones previstas en 2010 están condicionadas por un descenso de los ingresos procedentes del Estado, un millón de euros menos con respecto a este año. El Ayuntamiento recibe mensualmente 407.000 euros y una liquidación a final de año de unos 700.000 euros. Ahora, el Gobierno central, según Pere Marí, recorta su aportación mensual a las administraciones locales en un 8,4 por ciento y deja «a cero» la aportación adicional de final de año, lo que provoca el desfase. En todo caso, el Estado aporta en 2010 a Santa Eulària 3,2 millones para la financiación de los proyectos del nuevo PlanE, que permite, además, al Ayuntamiento destinar 600.000 euros a gasto corriente.
Desequilibrio de este año
El Ayuntamiento también ha previsto para 2010 unos ingresos de 750.000 euros a través del Plan de Obras y Servicios y confía en que no sufra ninguna variación. De hecho, Marí explicó que recientemente se mantuvo una reunión con el Consell para conocer de primera mano con qué cantidad se puede contar el año que viene. El concejal de Hacienda explicó que este años se habían previsto unos ingresos de 950.000 euros por este mismo concepto, pero que finalmente han llegado sólo 675.000 euros, lo que ha generado «un desequilibrio» a la hora de cuadrar las cuentas y ha obligado al equipo de gobierno a prorrogar el pago de algunos proyectos mediante una financiación plurianual. El presupuesto prevé ingresar 10,2 millones en impuestos directos (un 2,8 por ciento más) y 750.260 en indirectos, lo que supone una bajada del 11,7 por ciento. En cuanto a tasas, precios públicos y otros ingresos, se contempla ingresar 8,7 millones, un 3,4 por ciento más que en 2009.