IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
El Comité Nacional Español de Icomos, organismo asesor de la Unesco en los temas referidos a patrimonio histórico artístico, ha emitido un informe en el que recomienda «desistir de la ampliación del puerto de Ibiza en el área prevista» y pide también «calibrar en su justa medida y con parámetros sostenibles las verdaderas necesidades expansivas del puerto, redimensionar la propuesta y, en todo caso, establecer propuestas alternativas».
Este dictamen, de doce páginas, es el resultado de la visita a Ibiza que hizo el directivo de Icomos Víctor Fernández el pasado mes de julio y no está vinculado al que ha de emitir el grupo de inspectores enviados a Ibiza por el Comité Mundial hace un mes para analizar el proyecto del puerto. El informe, que coincide con las advertencias que ya anticipó Fernández durante su visita a Ibiza, repasa una a una las principales cuestiones polémicas relativas al Patrimonio de la Humanidad de Ibiza. El documento va firmado por la presidenta del Comité Español de Icomos, María Rosa Suárez-Inclán Ducassi.
En las consideraciones previas sobre la reforma del puerto que prevé la Autoridad Portuaria de Balears se asegura que «las afecciones al paisaje cultural de Ibiza también serán potentes, la rada del puerto se estrechará y el perfil poco urbanizado de la zona en la que se plantea la apliación del puerto en es Botafoc alterará sensiblemente la vista desde las partes altas de la ciudad, especialmente las que se ofrecen desde las murallas».
Llama también la atención Icomos sobre la presión que ejercerá sobre el acantilado del mirador del Ayuntamiento a causa del «posible desvío de las corrientes en el puerto». «Las ya necesarias labores de consolidación tendrían que ser mayores en caso de tener que salvaguardar el extremo oriental del centro histórico de la ciudad», añade.
Icomos asegura también que «la evolución del tráfico portuario apuntan a una lenta regresión durante los últimos años», por lo que «no convierten a esta obra en objetivo prioritario para el desarrollo de la isla».
Aparte de pedir que se desista de la ampliación portuaria proyectada, la segunda recomendación concreta consiste en «establecer una reflexión de fondo por parte de las administraciones públicas (...) para calcular el número óptimo de visitantes que este territorio puede acoger sin alterar más (o, mejor aún, corregir) su presionado orden territorial».
Pero el informe no se limita sólo al proyecto de la Autoridad Portuaria. También descalifica otras actuaciones en el entorno del Patrimonio de la Humanidad, como el intento del Ayuntamiento de Vila de urbanizar el terreno de sa Berenada, en Puig des Molins. «La urbanización de este entorno, aun con edificios de porte bajo, podría acarrear una pérdida de autenticidad del bien y parte de la integridad de su paisaje urbano», afirma el dictamen.
Situación de sa Caleta
Al analizar el estado del yacimiento de sa Caleta, Icomos-España no ahorra críticas: «El yacimiento y su entorno no han sido objeto de una intervención que dignifique la importancia del lugar. Ni los medios de protección son los adecuados (una valla de mala calidad y poco sólida rodea los restos excavados), ni el ambiente del lugar es el correcto y ni siquiera la señalización posee la calidad requerida para un sitio como este». Por ello pide «establecer urgentemente un plan de protección y puesta en valor de la zona arqueológica de sa Caleta».
Además, recomienda «incorporar también con urgencia a representantes de los municipios de Sant Josep y Formentera en el Consorcio Eivissa Patrimonio de la Humanidad».
Critica también que las inversiones y actuaciones del citado Consorcio se «focalicen excesivamente en el municipio de la capital y, dentro de ésta, en Dalt Vila, sa Penya y la Marina, mientras que bienes importantes que forman parte de la declaración no se han beneficiado en nada, o prácticamente en casi nada, de los fondos del Consorcio». No elude las obras de reforma de la avenida de España, que «en ningún caso deberían haber sido acometidas con fondos dedicados preferentemente al Patrimonio Mundial».
Sobre la reforma del edificio de Can Botino recomienda directamente «considerar este edificio como ejemplo de lo que no se debe hacer en la recuperación de un edificio con valores históricos y arquitectónicos patentes».
En cuanto al nuevo embaldosado de algunas calles de Dalt Vila, Icomos pide «no ejecutar nuevas sustituciones de pavimentos en tanto no exista un documento riguroso sobre la técnica de empedrados utilizadas históricamente en Ibiza».
«No se ha contrastado»
La alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, no quiso hacer comentarios sobre el contenido del informe. «No creo que tenga ninguna trascendencia ni que merezca que entremos a hablar de lo que dice o no», afirmó Costa, quien añadió: «Además, no creo que nadie le haya encargado este informe; se ha hecho por iniciativa propia de alguien». El dictamen «no ha entrado a fondo en los temas y no se han contrastado las opiniones», dijo la alcaldesa. «Nos enteramos de casualidad de que venía un geógrafo, por tanto, no sé qué sabe de puertos ni sé qué sabe de empedrados. Creo que el tiempo que hablamos con él no llegó ni a una hora», agregó.
La alcaldesa aseguró que sólo comentará el contenido del informe de la Unesco que harán los evaluadores desplazados a Ibiza hace un mes. «Sí comentaré ese dictamen y haremos caso de las recomendaciones que allí se hagan», señaló.