IBIZA | N. G. G.
Un hombre aceptó ayer una condena de un año y medio de cárcel y 1.260 euros de multa por apropiarse de 5.900 euros de una mujer a la que había prometido ayudar con las gestiones que tenía que realizar para montar una carnicería. El acusado, no obstante, no entrará en prisión por carecer de antecedentes penales.
Según la sentencia dictada in voce por la titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, Clara Ramírez, el procesado, J. J. R. R., que estaba acusado de un delito de apropiación indebida y que se reconoció autor de los hechos, tendrá que pagar a la víctima todo el dinero estafado.
El escrito de acusación provisional de la Fiscalía recoge que J. J. R. R. conoció a la denunciante en el establecimiento comercial donde ella trabajaba de carnicera y del que él era cliente habitual.
Una de las veces que coincidieron ella le comentó que quería montar una carnicería y él le propuso ayudarla. «Le dijo que era electricista y que tenía contactos en GESA, en el Consell Insular y en el Ayuntamiento, con lo que podría ayudarla a gestionar las obras necesarias para abrir la carnicería con especiales ventajas financieras», relataron fuentes del Ministerio Público.
Convencida de que iba a ayudarle, la mujer le hizó diversos pagos entre el 21 de mayo en el 1 de junio de 2007 para que él moviera los permisos para iniciar las obras y para poder conseguir la luz, entre otras actuaciones.
Sin embargo, J. J. R. R. «no hizo nada» de esto y se quedó con el dinero que ella le fue dando y que, al final, sumaba un total de 5.900 euros. Al parecer, cuando la víctima se dio cuenta de lo que sucedía denunció los hechos y el acusado fue detenido.
Para entonces, la mujer ya había dejado su trabajo de carnicera en el establecimiento comercial y había empezado a desembolsar cantidades de dinero no concretadas en cosas que necesitaría en el nuevo negocio.