Las responsables de Cáritas Ibiza y la Fundació Deixalles que pidieron ayuda ayer en Palma destacaron el cambio en un año que ha sufrido el perfil de los usuarios que solicitan ayuda. La coordinadora de Cáritas, Flor Dell´Agnolo, indicó que a las personas en riesgo de exclusión social (gente recién salida de la cárcel, en proceso de desintoxicación y mujeres con cargas familiares y, en muchos casos, víctimas de malos tratos) se han sumado en los últimos meses los parados de larga duración de la construcción, «hombres de más de 45 años que están sin trabajo desde hace tiempo», comenta Dell´Agnolo. Esperança Marí, vicepresidenta de Cáritas, matizó que aunque el proyecto que subvenciona la entidad bancaria se centra en los inmigrantes, la institución sí está notando que aumenta el número de peticiones procedentes de personas y familias que hasta hace poco más de un año no tenían problemas para llegar a fin de mes. El fin de los dos años de paro así como el descenso en la prestación por desempleo que están acechando ya a algunas familias hace que teman que en los próximos meses las peticiones de ayuda se multipliquen. | M. T.