IBIZA | PEP RIBAS
El conseller insular de Política Empresarial y Actividades, Joan Serra Mayans, se felicitó ayer por la aprobación prevista para hoy en el Parlament del proyecto de reforma de la Ley de Comercio y su adaptación a la normativa europea.
«Hemos sido capaces –dijo Serra durante una rueda informativa ofrecida ayer junto a representantes del pequeño comercio de la isla– de llegar a una ley con bastante cuerpo». Serra valoró el fin de la moratoria de grandes superficies, que para él era una «situación irregular», así como la tendencia a que en el futuro los comercios se establezcan en el interior de las ciudades y no en las afueras, como ocurre con el modelo americano.
«Debemos ser conscientes de que todo el sector deberá hacer un esfuerzo por modernizarse y adaptarse a las nuevas situaciones», advirtió, no obstante, el conseller. Serra precisó que la nueva ley no prohíbe que determinadas empresas puedan establecerse en Ibiza, sino que para hacerlo deberán cumplir con unas condiciones medioambientales. Asimismo, señaló que no tiene noticias de que ninguna empresa responsable de grandes superficies haya solicitado establecerse en la isla.
El presidente de la sección de Comercio de la federación Pimeef, Javier Marí, también elogió la nueva Ley de Comercio y consideró que el aspecto más destacable de la misma es la condición que obliga a las grandes superficies a ubicarse en el interior de las ciudades.
Por otra parte, el grupo parlamentario popular adelantó ayer que «no votará en contra» del proyecto de reforma de la Ley de Comercio y su adaptación a la normativa europea ni tampoco del proyecto de ley electoral de los consells insulares que se debatirán hoy en el pleno del Parlament.
Así lo aseguró el portavoz parlamentario del PP, Francesc Fiol, quien puntualizó que la reforma de la Ley de Comercio aún se está analizando y tratando de trasaccionar algunas enmiendas, proceso que podría prolongarse durante esta mañana.
En el caso del proyecto de ley electoral de los consells insulares, Fiol subrayó el amplio consenso que existe entre los diferentes grupos con representación en la Cámara autonómica e indicó que se trata de una ley «muy instrumental que no tiene un contenido muy sustancial».
El proyecto de reforma de la Ley de Comercio no tendrá la negativa del PP pero la votación será un sí o una abstención en función de como quede finalmente «en conjunto», aclaró Fiol.