IBIZA | N. G. G.
La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza, Clara Ramírez, ha condenado a cinco años y medio de prisión a un hombre acusado de alojarse en un hotel y marcharse sin pagar la factura, robar diversos objetos en una de las habitaciones y sustraer la cartera a un conocido al que le había pedido que le llevara a su casa en coche.
El acusado, A. H., marroquí de 26 años que tiene antecedentes por robo con fuerza y actualmente está cumpliendo una pena de prisión, se encuentra en España de forma irregular, por lo que su abogado ha pedido que la pena sea sustituida por su expulsión del país. Pese a la negativa del Ministerio Fiscal, la juez señaló que decidirá al respecto antes de ordenar la ejecución de la sentencia.
Los hechos por los que fue procesado A. H. ocurrieron entre los meses de abril y mayo. Según el escrito de acusación de la Fiscalía, el hombre se dirigió al hotel Pachá y, «aparentando solvencia», se registró en el establecimiento con el nombre de su hermano. Tras permanecer una decena de días alojado, A. H. se marchó de allí sin pagar un total de 1.560 euros correspondientes a su estancia y sus gastos.
Esa misma jornada antes de irse, el acusado entró por el balcón en la estancia contigua a la suya y, después de comprobar que no había nadie dentro, cogió unas gafas de sol, cuatro collares de oro, un brazalete también de oro, varios anillos y más de 120 euros, entre otros objetos.
Al día siguiente, cuando ya había dejado el hotel, se encontró con un hombre al que conocía de verlo por el establecimiento y le pidió que le llevara «a su casa» en coche, pese a que no tenía vivienda. El hombre accedió y, cuando se encontraban parados cediendo el paso, A. H. aprovechó para quitarle la cartera, en la que tenía 200 euros, y el teléfono móvil.
Por estos hechos, el procesado estaba acusado de un delito de estafa, otro de robo con fuerza en casa habitada y un tercero de hurto. Durante el juicio, la representante del Ministerio Fiscal y el letrado defensor llegaron a un acuerdo y el acusado se conformó con la pena. Además, la juez acordó que deberá pagar las indemnizaciones que se fijen más adelante al hotel, a la mujer que ocupaba la habitación donde robó y al hombre al que sustrajo la cartera.
Reincidente
Se da la circunstancia de que A. H. , que según la Fiscalía fue expulsado una vez del país y regresó, había sido condenado ya por intentar robar a una taxista que le había llevado desde las proximidades de una discoteca de Ibiza hasta Santa Eulària, recordaron las mismas fuentes.
Estos hechos se produjeron sobre las 4,45 horas del 2 de mayo, es decir, apenas unos días después de los sucesos por los que fue juzgado ayer. En esa ocasión, A. H. detuvo un taxi, se sentó en la parte derecha del asiento trasero y le indicó a la conductora el trayecto a seguir.
Durante el camino, cambió su posición hasta situarse detrás de la taxista y, cuando llegaron a un lugar apartado, el hombre se apeó, abrió la puerta de la conductora, le puso «algo frío» en el cuello y le dijo que le diera la recaudación o le cortaría. Ella se negó, A. H. procedió a registrar la guantera y en ese momento la taxista aprovechó para meter una marcha y escapar del lugar.