IBIZA | CÉSAR NAVARRO
El Ayuntamiento de Ibiza ha encargado un proyecto a una empresa de ingeniería para eliminar todo el cableado aéreo que cruza las calles de los tres barrios históricos de la ciudad: la Marina, Dalt Vila y sa Penya. Para ello, ha encargado un informe, que se encuentra en fase de desarrollo, que ha podido diseñar ya un mapa con un total de 525 «cruces de calle» que deberán ser eliminados en colaboración con la compañía eléctrica GESA y las empresas de telefonía, a las que pertenecen.
Marc Costa, concejal de Vivienda y Casco Histórico, explicó que esta ambiciosa iniciativa se llevará a cabo en varias fases y todavía se encuentra en una etapa muy embrionaria. No obstante, aseguró que el objetivo del equipo de gobierno municipal es «limpiar la cara» a los barrios más antiguos de la ciudad: «Queremos embellecer todo lo que rodea al patrimonio pero también el resto de la ciudad; no obstante, la carga visual es mucho mayor en el centro histórico».
Consorcio Patrimonio
La eliminación de los poco estéticos cables que cruzan las calles de fachada en fachada se llevará a cabo en un proyecto que costará entre 1,5 y 2 millones de euros y que liderará el Consorcio Patrimonio de la Humanidad, aunque también se buscará financiación en el Govern, el Consell y el resto de Administraciones que puedan costear parte de esta inversión.
El diagnóstico previo que ya tiene en su poder el Consistorio, desvela que del total de 525 «cruces» de cableado localizados en estos tres barrios el mayor número (196) se encuentra en sa Penya, y el resto en Dalt Vila (170) y la Marina (159). El trabajo «será complejo», según reconoció Costa, debido sobre todo a la negociación que deberán entablar con las empresas responsables de estos cables.
La mayor parte de los viales aéreos corresponden a redes aéreas para el alumbrado público, responsabilidad municipal. En este caso, se han localizado 125 «cruces» entre fachadas: 57 en sa Penya, 40 en la Marina y 28 en Dalt Vila. Además, se han detectado 161 viales de distribución eléctrica (61 en la Marina, 56 en Dalt Vila y 44 en sa Penya) y otros 97 de telefonía (46 en la Marina, 31 en sa Penya y 20 en Dalt Vila) y 161 que corresponden a derivaciones de este servicio (66 en Dalt Vila, 64 en sa penya y 12 en la Marina).
En cualquier caso, y una vez que los contactos con las empresas fructifiquen, el Ayuntamiento prevé retirar por fases los cables de las fachadas y proceder a su soterramiento. Para ello, todas las obras que se lleven a cabo en las calles de estos tres barrios históricos a partir de ahora «tendrán en cuenta el proyecto y prepararán las canalizaciones necesarias para los tendidos aéreos que se retiren». Incluso, en algunas obras ya ejecutadas ya se han previsto correcciones para aplicar el proyecto.
Como ejemplo, Costa citó la reforma de la zona peatonal comprendida entre las calles de Riambau, Bisbe Torres, Bisbe Azara y Anníbal, conocida como Poble Nou y donde «la obra civil ya está hecha porque ya están listos los cruces necesarios para bajar el cableado». La apertura de zanjas, añadió el concejal, «no será necesaria».
Marc Costa adelantó que las primeras actuaciones se llevarán a cabo en una «zona piloto» como la del Poble Nou descrita, que servirá para llevar a cabo «ejercicios prácticos» que permitirán al Consistorio subsanar errores en la aplicación del proyecto en futuras actuaciones.