IBIZA | N. G. G.
Una media de 41 conductores han sido denunciados a diario por circular a una velocidad superior a la permitida en la autovía de Ibiza a Sant Antoni. Según los datos facilitados a este periódico por la Jefatura Provincial de Tráfico, entre enero y octubre de este año los radares fijos instalados en la citada carretera han detectado a un total de 12.493 vehículos que rebasaban los límites establecidos.
Concretamente, de enero a mayo se localizaron 6.212 conductores infractores, de los cuales más de la mitad (3.594) fueron denunciados durante el mes de enero. Esta elevada cifra pudo deberse al hecho de que los radares apenas llevaban entre dos semanas y un mes y medio funcionando, ya que se pusieron en marcha el 12 de diciembre tras haber permanecido aproximadamente 30 días a prueba.
Sin embargo, si en cuatro meses (de febrero a mayo) el número de infracciones pudo reducirse a tan sólo 2.618, la temporada estival y el consiguiente aumento poblacional provocó un nuevo repunte de las cifras, hasta alcanzar las 6.281 denuncias entre junio y octubre. Pese a la petición realizada por este diario, no ha sido posible obtener datos concretos de cada mes, con lo que no se puede valorar la incidencia de las sanciones durante el verano.
Los radares fijos están instalados en los kilómetros 7,9 –sentido hacia Vila– y 9,6 –sentido a Sant Antoni– de la citada vía, ambos en el margen derecho. Son dos aparatos de más de un metro de altura y color grisáceo, visibles al circular por la autovía.
«Confío en que la gente se vaya concienciando, recuerde que los radares están allí y sea consciente de la necesidad de obedecer los límites de velocidad», comentaba la delegada insular de la Administración del Estado, Sofía Hernanz, varios meses después de su puesta en funcionamiento al ver que en los primeros 50 días habían sido multados ya un total de 5.043 conductores.
Límites de velocidad
Aunque el límite de velocidad en la autovía se había fijado inicialmente en 80 kilómetros por hora –por tratarse de una carretera nacional desdoblada–, excepto en la zona de túneles que se reducía, la conselleria balear de Obras Públicas y Vivienda anunció en junio, y aplicó poco después, que se iba a poder circular hasta a cien kilómetros por hora a lo largo de 3.000 metros.
Esta modificación afectó al tramo comprendido entre el kilómetro 6,4 (pasado Sant Rafel) y el 7,2 en sentido hacia Ibiza. En el sentido contrario, la ampliación se introdujo en la variante de Can Tomàs y entre los puntos kilométricos 8,4 y 7,4. Según se informó entonces, para determinar en qué zonas se podía circular a cien por hora se tuvo en cuenta la existencia de paradas de autobús y accesos sin carril de aceleración.
Se da la circunstancia de esta ampliación del límite de velocidad en uno de los tramos hacia Sant Antoni afectó a uno de los dos radares fijos. De este modo, mientras para uno de ellos el límite queda establecido en 80 kilómetros por hora, en el otro se incrementa hasta los cien.