IBIZA | N. G. G.
Tres opositores expresaron ayer su malestar por no poder realizar el examen para obtener una de las plazas de celador porque no tenían el nivel A de catalán, requisito indispensable exigido a los candidatos. Dos de ellos se habían presentado en octubre a la prueba de «repesca» para hacerse con el título, pero no aprobaron, mientras que el tercero, no se examinó.
«No puedo hacer el examen y estoy muy cabreada», comentó María Gómez poco antes de hablar con el representante del tribunal y que éste le confirmara que no podía presentarse. «Me parece injusto y discriminatorio, porque a los médicos y a los enfermeros no se les exige este requisito», indicó. En este sentido, la representante del sindicato CSI-CSIF Teresa Arce concretó que a los citados profesionales se les permite hacerse con una plaza y después se les da un tiempo de dos años para cumplir con el requisito lingüístico.
Aunque desde este sindicato alertaron de que podría producirse algún tipo de conflicto antes de las pruebas porque había muchas personas que, pese a aparecer en las listas definitivas de admitidos, no podrían hacer el examen por no tener el nivel A, lo cierto es que no se registraron incidentes. «Hay gente que finalmente ha decidido no venir», comentó Arce respecto a la ausencia de la mayoría de los afectados por esta medida.
Una vez que las aulas estaban ya ocupadas, María y los otros dos opositores expusieron su situación al tribunal y el representante de éste les hizo un documento en el que señalaba por qué no se les había permitido hacer el examen. «Me han dado una hoja en la que dice que no soy admitida. A partir de aquí, puedo reclamar», dijo María, que se fue resignada y asegurando que seguiría con sus estudios de catalán para poder presentarse la próxima vez.