El Ayuntamiento de Santa Eulària reducirá en 2010 su presupuesto general en un 2,37 por ciento, con lo que, en total, las cuentas del próximo se situarán en cerca de 28 millones de euros, alrededor de 700.000 menos que en 2009.
El alcalde, Vicent Marí, reconoció hoy durante la presentación de los presupuestos que se trata de unas cuentas "austeras", dada la actual coyuntura económica y por ello se congelarán las tasas e impuestos municipales. Las inversiones se reducirán en 600.000 euros y no llegarán a los 5 millones.
Los proyectos más importantes que se podrán llevar a cabo con este dinero son obras de saneamiento en Cala Llenya, a las que se dedicarán más de 800.000 euros, y la mejora de la calle César Puget, cuya ejecución supondrá una inversión de 400.000 euros. Los gastos de personal crecerán un 7,7 por ciento y el gasto corriente descenderá en más del 6 por ciento.
En este contexto, Marí señaló que "se trata de unos presupuestos muy austeros" ya que "se produce una congelación impositiva.
Desde el equipo de gobierno también destacaron que el capítulo de transferencias de capital sufrirá una fuerte bajada, pasando de más de 1 millón de euros este 2009, a apenas 750.000 en las cuentas de 2010.
Se trata del apartado dedicado a las subvenciones que recibe el Ayuntamiento y dada la actual situación de crisis ha habido una disminución en la participación de los ingresos del Estado, un "dinero que quizás no lleguen para el próximo año", señaló Marí. Por eso, desde el equipo de gobierno esperan que se apruebe "cuanto antes" la nueva Ley de Entidades Locales, que permita mejorar los recursos de los ayuntamientos.
Por otro lado, desde el gobierno municipal apuntaron que este 2009 recibieron menos financiación de la prometida a través de los Planes Insulares de Obras (PIOS). De los 950.000 euros previstos finalmente llegaron a 775.000 euros, algo que, reconocieron, ha producido un "desfase" en las cuentas de este año que les ha obligado a reconvertir algunos proyectos que eran anuales en plurianuales.