IBIZA | J. LL. F.
La veterinaria de la Federación Pitiusa de Razas Autóctonas (Fepira) Yolanda Méndez Tur animó ayer a los ganaderos de Ibiza y Formentera a cambiar sus cabañas selectas por ejemplares autóctonos, dado que las cuatro razas con que cuentan las islas –oveja, cabra, conejo y gallina, aparte del ca eivissenc– presentan ventajas como una mayor rusticidad, una elevada resistencia a las enfermedades, lo que redunda en menores costes en medicamentos, y una mejor adaptación al medio.
En una conferencia pronunciada por Méndez durante la Fira del Camp que ayer se clausuró en el Recinto Ferial, la veterinaria destacó que las razas selectas –es decir, las procedentes del exterior– necesitan comer piensos mejorados, lo que repercute en una mayor inversión por parte del ganadero, y también precisan más atención médica, por lo que los costes de producción son mayores.
El Consell Insular ha impulsado, a través de las distintas asociaciones que se dedican a rescatar las razas autóctonas pitiusas, un plan de actuación que ya está en marcha y que consiste en definir la morfología de cada raza para distinguir los ejemplares autóctonos de los que no lo son, y en favorecer su reproducción y distribución en el campo pitiuso.
La raza que tiene un programa más avanzado es la oveja, aunque ello no evita que su situación sea crítica, pues sólo quedan 253 ejemplares, de los que 247 son reproductores y 4 son machos. Hay ocho ganaderos asociados, aunque se confía en tres nuevas incorporaciones.
Yolanda Méndez afirmó que, ante la situación especialmente delicada de esta raza, «se está siendo un poco más flexible» a la hora de determinar sus características estándar, al objeto de no excluir un excesivo número de animales. «Si hiláramos muy fino, nos quedaríamos sin nada», aseguró.
También se han organizado cursos de jueces para calificar animales, se toman medidas zoométricas periódicas para ver si se ha de variar el patrón racial y se ha construido un centro de machos de oveja en Sant Llorenç, donde se ha logrado obtener semen de estos animales para guardarlo congelado en caso de que la oveja ibicenca llegara a desaparecer por completo.
En cuanto a la cabra –que, junto con la oveja, son las dos únicas razas legalmente reconocidas por el Govern en las Pitiusas–, la conferenciante dijo que aún está pendiente de publicarse el libro con los patrones raciales de la raza. De momento, se está trabajando para definir cuál es ese estándar. 20 fincas colaboran con el Consell, rellenando unas cartillas con datos que ayudarán a definir la estrategia de conservación. También en el caso de la cabra se ha empezado a obtener semen para su congelación.
En cuanto a la gallina ibicenca, está pendiente su inscripción como raza autóctona y se están realizando aún los estudios previos a la confección del libro de calificación. De momento, se ha hecho un estudio morfológico con la toma de caracteres de animales. «Sale una gran variedad, pero lo más frecuente es lo más representativo y es lo que hay que seleccionar», señaló Méndez. A partir de los resultados ya obtenidos, se han establecidos tres variedades: la gallina negra plateada, la barrada (favada) y la trigueña.
Sobre el conejo, se cuenta ya con una propuesta de patrones estándar y se ha hecho un primer curso de caracterización el conejo ibicenco.
También se trabaja por lograr el reconocimiento del porc negre de Formentera y Ibiza. Actualmente hay cuatro fincas criadoras, tres en Ibiza y una en Formentera.
Beneficios de las autóctonas
Las razas propias de Ibiza y Formentera de la oveja, la cabra, el conejo y la gallina son más resistentes a las enfermedades y su alimentación cuesta menos dinero a los productores.
Dos razas reconocidas
De momento, sólo la oveja y la cabra ibicencas han sido legalmente reconocidas por el Govern como razas autóctonas. Las otras dos están en vías de tramitación para obtener esta categoría.