Marga Torres, consellera insular de Agricultura y Patrimonio, tiene este fin de semana un papel protagonista con la Fira del Camp que se celebra en el recinto ferial de Vila, donde sus dos departamentos están ampliamente representados. Pero no corren buenos tiempos para la economía y los sectores del campo no son precisamente los menos perjudicados.
—¿Está sensibilizada la consellera sobre la crisis que afecta a los sectores del campo?
—Y tan sensibilizada... Es un tema que tenemos continuamente sobre la mesa, hemos tenido reuniones constantes con los colectivos, sobre todo para constatar las principales necesidades y buscar posibles líneas de apoyo. Hay que decir que la crisis actual se ve agravada por la situación general, pero hay problemas que vienen de lejos y ya se está trabajando para buscar soluciones estructurales.
—¿Qué puede hacer el Consell en este sentido?
—Desde el primer día se nos han planteado actuaciones para conseguir en primer lugar abaratar los costes de producción. Cuando se han producido circunstancias puntuales que han causado incremento de costes, también hemos intentado disponer ayudas puntuales para paliar este aumento, incluso pidiendo ayudas al Estado. Por ejemplo, este año desde el Consell Agrari se nos habían pedido ayudas para la retirada de plásticos de invernadero. También hemos empezado la campaña de retirada de plaguicidas. Pero también tenemos que trabajar en las líneas que ya existen para que realmente puedan beneficiar al payés de Ibiza. Por ejemplo, aunque sí que se ha acogido a algunas líneas, otras, como las dedicadas a la producción integrada no han tenido éxito. Debemos mirar por qué motivos y proponer los cambios que hagan posible que los ibicencos puedan adherirse a estas ayudas, que servirían para preservar árboles como puede ser el almendro o el algarrobo.
—¿Por qué cree que no han tenido éxito en Ibiza las ayudas a las que se refiere?
—En las dedicadas a la producción integrada, a las que no ha accedido nadie, era por la dificultad de cumplir con las condiciones que se imponían. Por tanto, vamos a trabajarlo con el Govern para que la línea que vuelva a salir en producción integrada atienda también las características que presenta el campo ibicenco y poder informar mejor a nuestros payeses, para no perder ninguna ayuda de las ya existentes.
—¿Ayudas de este tipo pueden salvar el futuro de los cultivos de frutos secos en la isla?
—Según los datos que tenemos, la población de almendros de la isla está muy envejecida. Por tanto, deberemos sentarnos con los productores y saber hacia donde queremos ir. Debemos saber si nos interesa invertir en este cultivo para producir almendra o bien hacerlo para mantener un valor paisajístico, ya que implica dos líneas de trabajo totalmente distintas. Debemos tener en cuenta, además que la situación de la almendra no es buena a nivel general, no solamente en Ibiza. Vemos pues que no se trata sólo de lo que digan las instituciones, sino que el propio sector también se debe pronunciar sobre el camino que quiere emprender.
—Las frutas y hortalizas también viven momentos de dificultad.
—Los hortofrutícolas viven un problema grande con la subida de los fitosanitarios, que redunda en un incremento de costes. Por tanto, buscamos las fórmulas generales para intentar reducir estos costes. Pero solemos encontrarnos con problemas añadidos, como la Tuta absoluta, que apareció hace dos años y que este año se ha esparcido tanto que ha afectado mucho a la producción del tomate y que ha provocado una situación bastante difícil para los productores. Por ese motivo siempre hemos estado de acuerdo con los colectivos en que hay que buscar fórmulas para rebajar los costes de producción y por otra, impulsar los productos autóctonos, por su calidad, lo que supone que merece un precio distinto del que viene de fuera. Así pues, otra de las líneas que trabajamos son estas marcas de garantía para poder potenciar nuestros productos.
—¿Para cuándo estas marcas de garantía?
—No me atrevo a dar una fecha, pero pensamos en el próximo año. De momento, trabajamos desde hace tiempo con el gremio de pasteleros para tirar adelante la marca del Flaó d´Ibiza; también queremos sacar la marca del cordero de Ibiza, con vistas a mantener la ganadería existente y, a ser posible, incrementarla, y después, el producto local, pensado para el producto fresco. En esto hay tres bloques: hortofrutícola, pescado y carne. De momento trabajamos el hortofrutícola. Y en pesca, el lunes presentamos una campaña para potenciar el pescado de aquí.