Decenas de niños disfrutaron ayer por la mañana de los talleres que varias guarderías privadas de Ibiza prepararon dentro de las actividades de la primera ´Jornada sobre la Educación Infantil de calidad en el siglo XXI´. Pintura, colchonetas, instrumentos musicales y cuentos fueron los instrumentos para ejercitar la creatividad y la psicomotricidad de los pequeños. El éxito de esta iniciativa, que ha incluido varias charlas sobre educación, hará que se repita en próximos años.
EIVISSA | L. F. A.
Entre los impresionantes cuadros de Vicent Calbet expuestos en s´Alamera, decenas de niños de cero a tres años daban rienda suelta a su creatividad en los talleres que organizó ayer la Pimeef dentro de la ´I Jornada sobre la Educación Infantil de calidad en el siglo XXI´. La sala de exposiciones acogió las actividades y los más pequeños disfrutaron haciendo sonar bongos, tambores, platillos, xilófonos y campanas en el taller de musicoterapia. Ayudados por los padres y el personal de las guarderías que promovieron los talleres, los niños descubrían ritmos y aprendían a coordinar los sonidos de los instrumentos.
Una de las esquinas de la sala fue ocupada por un montón de colchonetas de diferentes formas y colores que los niños trepaban y esquivaban. Estaban haciendo ejercicios de psicomotricidad sin darse cuenta. En otras mesas, los niños daban grandes brochazos de témpera sobre cartulinas y también hubo espacio para un cuentacuentos. Todos los talleres estaban organizados por las guarderías privadas que forman parte de la Pimeef.
La presidenta de l´Associació d´Escoletes de Ibiza, Rosario Doradol, explicó que esta actividad se enmarca en unas jornadas «en las que se han querido abordar los cambios y novedades que afectarán a la educación infantil de durante los próximos años». Así, «la normativa de los centros privados cambia, va a haber más escoletes públicas y era necesario que los profesionales de ambos ámbitos, público y privado, se pusieran en marcha para responder a los cambios que se van a producir», añade.
En Ibiza, el 80 por ciento de plazas de Infantil son privadas «y se tiene que valorar a este colectivo, mayoritariamente de mujeres emprendedoras, que han ofrecido un servicio social que las administraciones públicas no han podido dar durante los últimos 25 años», reclamó Doradol. «Trabajar juntos: empresas públicas y privadas, como ha sucedido en esta ocasión con las jornadas, es una oportunidad importante que hay que continuar», añadió la portavoz, para avanzar después que el año que viene trabajarán para repetir la experiencia, centrándose en la parte más técnica, de cara a los profesionales del sector.
«La escuela tiene cada vez más funciones, no sólo la de cuidar a los pequeños sino también la de atender a las familias», asegura Doradol. «No podemos ocupar el papel de las familias, que es fundamental, pero sí ha aumentado el apoyo que tenemos que prestar», añade. «Apoyamos a las madres y consideramos que los niños deberían estar al menos el primer año de vida con sus padres, pero a veces no es posible», concluye.
Con respecto a los proyectos de nuevas escoletes públicas que proyecta el Consell y la posible competencia que pueden hacer a los centros privados, Doradol considera que «sí puede crear una competencia en los casos en los que los centros privados no cuenten con las características óptimas o que les falten recursos». «Nos gustaría que el sector público tuviera en cuenta los centros privados, ya que podemos ayudarles con nuestra experiencia de muchos años y con nuestros espacios», propone.