EUROPA PRESS | IBIZA
Los sindicatos de la sanidad pitiusa escenificaron esta mañana de manera simbólica la muerte de este área por el recorte de ocho millones de euros en el presupuesto del Govern dedicado a esta materia.
A pesar de que, en principio, pretendían entregar un ataúd a la gerencia de Can Misses, finalmente no lo hicieron a petición de la dirección para no herir la sensibilidad de algunos enfermos y familiares de pacientes.
De todas maneras, sí que prepararon unas esquelas donde denunciaban el incumplimiento de los acuerdos de subida de los salarios en los próximos años y el recorte para las cuentas de 2010 que, según apuntaron, repercutirá en la atención a los pacientes.
Carmen Ortiz, del sindicato CEMSATSE, instó al conseller de Economía y Hacienda, Carles Manera, a hacer "economía doméstica" y, por otro lado, señaló que no se puede recortar de las áreas más importantes, como la sanidad y la educación.
"Yo como ama de casa sin haber estudiado nada de economía, si no llego a final de mes recorto en las cosas que no son imprescindibles, pero no se me ocurre recortar de las cosas básicas cono la carne y las verduras", remarcó Ortiz, quien reiteró que "solamente le insto a hacer un poquito de economía doméstica y que recorte de lo que no es imprescindible. Así, consideró que la sanidad y la educación "no se deben tocar, porque son los pilares de la sanidad del bienestar que tenemos".
Finalmente, los sindicatos avisaron que la sanidad en las Pitiusas está "en una situación de cuidados críticos" y esperaron que el Ejecutivo autonómico "recapacite y modifique los presupuestos del área de salud de Ibiza y Formentera".