IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
Las mujeres víctimas de violencia machista todavía creen que contar su situación puede perjudicarlas a la hora de encontrar un puesto de trabajo. Sin embargo, la realidad es otra, pues la Ley integral contra la violencia de género les reconoce una serie de derechos laborales y cada vez son más las empresas dispuestas a contratarlas.
Así lo expusieron ayer, en la jornada sobre violencia de género organizada por CCOO, la secretaria de la Mujer del sindicato, Carmen Bravo, y la responsable de la Oficina de la Dona de Ibiza, Olga Guerra. «Cuando las víctimas den también ese salto, comprobarán que no es un perjuicio decirlo, sino que hacerlo, las protegerá más», animó la sindicalista.
Bravo indicó que la legislación recoge medidas para la relación contractual y de protección social para las víctimas: estipula que no se las penalice por ausencias concretas o falta de puntualidad; plantea la posibilidad, si ella lo desea, de que se la cambie de centro de trabajo cuando la empresa dispone de varios; se le reconoce poder acogerse a permisos retribuidos para que conserve su capacidad económica aunque la cuantía sea baja; se determina que puede acogerse a la suspensión temporal del contrato o rescindirlo voluntariamente pero pudiendo acceder a las ayudas por desempleo.
«Son medidas muy importantes que deben conocerse», resaltó Bravo, quien añadió que deben saberlas las víctimas, pero también los empresarios y los representantes sindicales para poder informar y asesorar a empleadas que puedan sufrir situaciones de maltrato.
Para que se reconozcan estos derechos, la sindicalista explicó que es necesario contar con una sentencia favorable a la víctima. No obstante, Guerra apuntó que desde la Oficina de la Dona hacen informes a mujeres que, pese a ser víctimas, no han podido acreditarlo ante el juez.
Desde CCOO realizaron «un llamamiento» a las empresas para que hagan pública su disposición a contratar mujeres que han sufrido algún tipo de maltrato. «Cada vez son más las empresas que se suman a estas iniciativas, que además les suponen una serie de beneficios fiscales», indicó Bravo, al tiempo que añadió que hacerlo ayuda a las víctimas a «encontrar trabajo y poder tener una vida independiente».
En Ibiza, Guerra dijo que hay empresas que han contratado a mujeres que habían sido atendidas previamente en la Oficina de la Dona. Explicó que desde la Fundación Íntegra, que tiene contactos con las empresas, les han ido pidiendo demandantes de empleo y que algunas de ellas han conseguido trabajo. Además, resaltó que la contratación en estos casos lleva aparejado un seguimiento para que el resultado sea exitoso. No obstante, señaló que las Pitiusas cuentan con el obstáculo de la temporalidad. «Si encontrar un trabajo en invierno ya es difícil sin tener ninguna problemática...», lo es más para quienes están en esta situación, comentó.