IBIZA | REDACCIÓN
El experto Enrique García Vargas habló ayer en el marco de las XXIV Jornades d´Arqueologia Fenicio-Púnica de ´El vellocino púrpura: tejidos y tintes como objetos de lujo en la colonización fenicio-púnica´. El ciclo concluye hoy en el Museo Arqueológico.
El doctor explicó que, según algunas versiones, «el famoso vellocino de Jasón fue en realidad de color púrpura». Algo «lógico puesto que púrpura y oro tienen un estatus similar como materias incorruptibles asociadas a la divinidad y la realeza». «Los testimonios arqueológicos más antiguos de la producción de púrpura surgen de Canaán», recordó García Vargas, que apuntó que «tras la caída del poder asirio en Mesopotamia, la púrpura y los metales seguirán desempeñando un papel de primer orden en el comercio oriental, actividad en la que los griegos comienzan a destacar a partir de los años finales del siglo VII d.C.».
Tras hacer un recorrido sobre la historia del tinte, el experto se pregunta hasta qué punto la helenización de Roma durante la República y la conquista de Cartago «supusieron el preludio necesario de este fenómeno ´democratizador´ del consumo de objetos de lujo, como las ropas teñidas de púrpura», explicó