IBIZA | N. G. G.
La secretaria de la Mujer del sindicato CCOO, Carmen Bravo, reclamó ayer que en los servicios públicos de empleo haya personas especializadas que puedan asesorar y atender a las víctimas de violencia machista cuando éstas van a pedir trabajo. «Desde los sindicatos estamos viendo cierta deficiencia en este sentido», dijo.
Tanto Bravo como la coordinadora de la Oficina de la Dona, Olga Guerra, coincidieron en que sería necesario que se recogiera de algún modo que una demandante de empleo ha sufrido malos tratos pues, «aunque eso entra un poco en contra de su intimidad, la favorecería a la hora de encontrar trabajo», opinó Guerra.
En este sentido, la sindicalista expresó su preocupación sobre que el número de denuncias y sentencias de violencia de género crezcan cada año –lo que atribuyó a que la mujer «se convence de que puede salir de esta situación»–, pero sin embargo esto no se traduzca después en un crecimiento de la demanda de empleo en los servicios públicos a pesar de los derechos que les otorga la ley. «Sabemos que hay algunas que han encontrado trabajo en la economía sumergida, pero hay que atravesar esa barrera», insistió.
Asimismo, Guerra resaltó la importancia de mejorar la coordinación entre los sindicatos, los servicios de orientación laboral que tienen contacto con las empresas y las oficinas de atención a las víctimas.