IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El Ayuntamiento de Ibiza insiste en que la gasolinera que se construye en la estación de autobuses de sa Colomina (Cetis) sólo prestará servicio a los autobuses de transporte regular público que utilicen la nueva central, en contra de lo que manifestaba a este periódico hace unos días Mariano Matutes, representante de la empresa que gestionará esta estación de servicio durante más de 30 años. El concejal de Medio Ambiente y Movilidad, Juan Rubio, indicó ayer a este periódico que tanto la empresa constructora y concesionaria de las instalaciones del Cetis (Sagalés) como la que va a explotar la gasolinera saben desde el principio de esta legislatura que se trata de una instalación vinculada al Cetis y que, como tal, sólo podrá dar servicio al «transporte público».
La constructora del Cetis está construyendo una gasolinera convencional, que, además, produce un efecto pantalla sobre la fachada principal de las dos torres edificadas, a pesar de que según el Consistorio sólo se permitirá el uso de un surtidor para atender la demanda de los autobuses de la central, que se ubica en el subsuelo. «Presentaron un proyecto de instalación con varias bocas [surtidores], aunque sólo tendrán licencia para dar servicio al transporte público. Sus pretensiones eran hacer algo más, pero se les ha dicho que no», dice Rubio.
La oferta que presentó en su día la entidad concesionaria del Cetis incorporaba un apartado concreto que decía «Suministros y servicios a la flota», en el que se especificaba que la estación de autobuses contaría con una estación de suministro de carburantes, que, además, iba a ofrecer el servicio de lavado y limpieza a la flota de autobuses. Esta parte del complejo iba a contar con dos zonas de suministro y servicio: una de ellas para los autobuses en el nivel dos del subsuelo y otra sobre la superficie (al nivel de la calle), como el que está ahora en construcción, para automóviles, con «tienda de conveniencia 24 horas».
Suficiente con un surtidor
El concejal asegura que con un surtidor será suficiente para atender la demanda que sólo permite el Consistorio, a pesar de que la constructora «ha enterrado más depósitos». «Conozco algunas de las estrategias de las empresas privadas, pero sólo puedo decir el permiso con el que contarán», dice Rubio, que también apunta que la concesionaria tramitó una autorización «más amplia» para ofrecer servicio a todo el público. «Esto es lo que hay sobre la mesa. Y lo saben todos», insiste sobre la negativa del Ayuntamiento. Apunta que la empresa cuenta con licencia de actividad, pero que el permiso de apertura limitará el servicio al suministro de los autobuses. Sobre la conveniencia de la puesta en marcha de una estación de servicio, aunque sólo sea para autobuses, en este lugar dentro de la ciudad, Rubio señala que se trata de «un servicio más» de la estación y que «se aceptó» porque se consideró «interesante». «Es una mejora de la oferta», agregó.
Por su parte, Mariano Matutes, de Carburantes Ibiza, aseguró ayer que se había «equivocado» al asegurar que la gasolinera ofrecería servicio a todo el público. «Yo me lo pensaba, pero después de hacer estas declaraciones me dijeron que no es así», dijo. «Deben tener razón. Los pormenores los conoce la empresa concesionaria. Yo sólo soy con el que se ha alcanzado un acuerdo para que el día de mañana la explote. Ellos [los concesionarios] me la tienen que entregar acabada y con las condiciones pactadas con el Ayuntamiento», señaló. Matutes dijo que «no sabía estos detalles» cuando alcanzó un acuerdo con Sagalés para gestionar la gasolinera en régimen de concesión.
Curiosamente, el representante de Carburantes Ibiza dijo que la estación de servicio puede ser rentable pese a las limitaciones que marca el Consistorio. «Tardaremos más años en amortizarlo, pero se puede hacer igual», destacó. En este sentido, señaló que si sólo se puede abrir un surtidor, «se cerrará el resto».
Para mantener las garantías de negocio, Matutes señala que los taxis también podrían hacer uso de esta estación, extremo que ayer también negaba el Consistorio, aparte de la actividad que podrá generar «la tienda» prevista. «No sé si la tienda está condicionada. Los detalles los conoce la concesionaria», reiteró, para agregar: «No hay que forzar nada. Nos amoldaremos a lo firmado con la concesión y seremos escrupulosos con la ley».