EUROPA PRESS | IBIZA
Las obras de la residencia de Sant Antoni estarán acabadas en agosto y su puesta en funcionamiento está prevista para finales de 2010, según aseguró hoy en Ibiza el presidente del Govern, Francesc Antich, que acompañado de la consellera de Asuntos Sociales, Fina Santiago y del alcalde de Sant Antoni, José Sala, visitó las obras de esta residencia.
Unos trabajos que costarán finalmente alrededor de 11 millones de euros y que llevan un retraso de dos años porque se licitó en principio a un precio más bajo de su valor real. Las obras estuvieron paralizadas y hace poco que se reanudaron después de volverse a licitar.
Fina Santiago explicó que "no llegamos a un acuerdo con la empresa anterior y tuvimos que licitar otra vez la finalización de obra y por eso se retrasó un poco la continuidad de los trabajos pero a nosotros nos interesaba defender el dinero público porque el coste que nos proponía la anterior empresa no estaba acorde con los criterios que teníamos".
Por su parte el alcalde, José Sala, señaló que "lamentamos el retraso que ha sufrido pero no debemos pensar en los motivos del retraso si no hacer fuerza para que acabe cuanto antes mejor y pueda entrar en servicio a disposición no sólo de Sant Antoni si no también de los ciudadanos de toda la isla".
La residencia tendrá 99 plazas fijas y otras 20 de centro de día. Además dispondrá de un centro ocupacional de servicio de lavandería para que trabajen empleados con alguna discapacidad. Han trabajado en estas obras 200 empleados.