IBIZA | P. R.
La consellera insular Marga Torres reconoció que, a pesar del aumento de participantes en la feria, el campo es un sector que en las Pitiusas lleva muchos años en crisis y se ha resentido especialmente por la situación global que afecta a la economía. Recordó que a lo largo del año, sobre todo en verano, se han producido voces de alarma sobre la forma en que afectan a la agricultura insular los elevados y crecientes costes de producción y el descenso en el precio de los productos.
Fruto de las reuniones que se han celebrado con el sector, Torres aseguró que el Consell, dentro de su escaso margen de competencias, está trabajando para mejorar aspectos como la sanidad vegetal y la comercialización.
La consellera subrayó que tampoco el Govern tiene grandes posibilidades para ayudar al sector primario, pero considera que tanto desde el Gobierno central como desde la política agraria europea se tiene que trabajar para impulsar a los agricultores y ganaderos.
Torres se mostró dispuesta a reunirse con la consellera balear de Agricultura y con las organizaciones agrarias ibicencas con motivo de la feria campesina de este fin de semana e intentar buscar soluciones a los problemas que afectan al sector. Aludió a la necesidad del relevo generacional, que ya han expuesto los escasos profesionales que permanecen en el sector primario. Recalcó que, en este sentido, se están dando ayudas para la formación de jóvenes agricultores y para que puedan invertir para modernizar sus explotaciones.
También se refirió a la caída de precios de los frutos secos y señaló que deberán estudiarse posibles líneas de ayuda con el fin de mantener los almendros y algarrobos por su valor paisajístico y no estrictamente por su producción. A pesar de los esfuerzos a los que se ven abocados los payeses, Torres considera que están dispuestos a continuar cuidando sus fincas.