IBIZA | A. F. F.
La nueva Ley de Ayudas al Cese de Actividad, cuyo anteproyecto se aprobó en el último Consejo de Ministros, abre un escenario totalmente nuevo para los autónomos ya que por primera vez podrán acogerse a un subsidio si se ven forzados a echar el cierre en sus negocios. El problema es que para acogerse a sus prestaciones será necesario cotizar un mínimo de un año de manera ininterrumpida. Esto dejará fuera a los autónomos que, en lugares como las Pitiusas, se dan de alta durante la temporada turística y se dan de baja al final de la campaña, como admitía el director general de Economía Social y Trabajo Autónomo, Juan José Barrera, que es el promotor desde el Gobierno de esta nueva ley: «Se tendrá que solucionar con una normativa sectorial o, por su especificidad, desde el Govern», dijo.
Barrera estuvo ayer en Ibiza para explicar la trascendencia de este nuevo marco para los autónomos en la jornada organizada por APTA en la sede del Consell. Allí comentó que, aprovechando el marco del Estatuto de los Autónomos, se podría firmar un convenio entre la Comunitat y el Estado para corregir la situación de las islas.
El responsable estatal destacó el carácter contributivo y solidario del nuevo marco: cada autónomo cotizará a partir de 8,33 euros mensuales y podrá acceder a una prestación que irá de los 583,38 euros mensuales a los 1.303 durante un periodo que dependerá del tiempo cotizado. El mínimo de un año da derecho a una prestación durante dos meses, mientras que para los que superen los seis años cotizados la ayuda durará nueve meses. La duración, que ha sido criticada, está relacionada con la cuota establecida e incrementarla está en manos «de los grupos parlamentarios», según recordó. Si se cumple lo previsto, el anteproyecto se presentará al Congreso antes de terminar el año para poder aprobarlo en el primer trimestre de 2010. Así, las primeras prestaciones se pagarían en 2011, «cuando ya habrá autónomos con un año cotizado».