IBIZA | A. P.
La crisis ha motivado un mayor interés por los coches pequeños, ecológicos y de menor coste en el último Salón del Automóvil, aunque cada marca tiene su propio público incondicional. En conjunto, los concesionarios cerraron varias operaciones de venta, «aunque la asociación no puede cuantificar aún cuántas han sido», explica el presidente de la Asociación de Automoción, Roberto Pereyra.
El balance de la octava edición del Salón celebrado el pasado fin de semana en el recinto ferial de Ibiza «ha sido muy positivo», aunque el número de personas que visitó la feria «se redujo considerablemente» en comparación con el último salón celebrado en 2006.
Pereyra asegura que los 23 concesionarios ubicados en la isla asistieron a la feria y en conjunto representaron a 31 marcas. «Ha sido una feria bastante digna a pesar de la crisis económica que atravesamos. Hemos podido atraer a numerosos interesados en la compra de nuevos coches, a pesar de que no se ha visto la afluencia masiva de público paseando como en ediciones anteriores. Ha fallado el ambiente festivo que rodeaba al salón del automóvil hace años, pero en general ha sido un salón muy efectivo y provechoso», explica Pereyra.
Los concesionarios pudieron sentarse con los clientes potenciales y así mostrar detenidamente las características de cada modelo. «La gente que ha venido estaba realmente interesada en el mundo del automóvil», ratifica el presidente, quien añade que los empresarios quieren que la feria vuelva a ser anual y recobre el carácter festivo de años anteriores.
En los próximos días, los concesionarios esperan poder hacer efectivas las operaciones de ventas comprometidas en la feria y así mejorar los resultados finales.
Los compromisos adquiridos en la feria para futuras ventas y las operaciones llevadas a cabo ya por el sector de coches de alquiler permitirá reducir la caída de ventas a 31 de diciembre. En la actualidad, el déficit gira en torno a un 32 por ciento de matriculaciones con respecto al pasado año y el sector espera aminorar la caída hasta el 22%.
«Las flotas han comenzado a venderse para las empresas de alquiler, y esto sí que puede decantar el resultado. Aunque la reducción de las ventas no será inferior a un 20%, es una noticia positiva. Todo lo que sea frenar la recesión es algo bueno, sea con particulares o con flotas para alquiler», recalca el presidente.