IBIZA | ALBERTO FERRER
El Consell gestionará 616.000 euros este año de los tres planes de inserción sociolaboral que se realizan en Ibiza a través del contrato programa que anualmente se firma con la conselleria balear de Trabajo, y mediante el cual se formó el año pasado a 1.250 personas. Según el acuerdo rubricado ayer por la titular de este departamento, Joana Barceló, y el presidente insular, Xico Tarrés, para el curso 2009-2010 aumenta en 60.588 euros el presupuesto de estos programas y se mantiene la aportación de cada Administración: un 75% procede del Govern (476.000 euros) y el resto (140.000 euros) lo aporta el Consell.
Barceló destacó que el nuevo convenio «supone incidir en un colectivo de más de 1.200 personas» e incluye una actuación en tres ámbitos:«Formación para personas desempleadas, perceptores de la renta mínima de inserción y orientación a los más vulnerables». A través de este acuerdo se financia la actividad del Centro de Orientación, Formación e Inserción Sociolaboral (Cofisol) y los programas de inserción orientados a la población discapacitada.
El Cofisol se ocupa de atender la demanda de formación profesional ocupacional y continua, con una dotación de 170.000 euros. También impulsa los programas de formación y orientación para los beneficiarios de la renta mínima de inserción, a los que se destinan 129.411 euros en el nuevo convenio. El año pasado se atendió a 1.146 personas a través de este organismo, según informó el Consell en un comunicado.
Alta presencia de desempleados
En total, 181 personas pasaron por el servicio de formación, mientras que otras 928 recibieron orientación laboral y en 37 ocasiones se trabajó con usuarios de la renta mínima de inserción. Estos últimos llegan derivados de los servicios sociales municipales, y perciben una prestación económica por tiempo limitado mientras participan en un programa de inserción sociolaboral.
De las personas formadas a través del Cofisol el año pasado, el 85 por ciento no tenían trabajo. El 80 por ciento del total fueron mujeres y uno de cada diez alumnos tenía menos de 25 años. El trabajo de este centro público se orienta a los parados de entre 16 y 64 años o que no trabajen más de 20 horas semanales.
También se pueden beneficiar de sus programas los fijos discontinuos cuando están en paro y las mujeres, independientemente de su situación laboral. El Consell destaca la evolución del número de usuarios de este servicio, con 1.170 usuarios en 2006, 920 en 2007 y 928 el año pasado.
Además, dentro de este acuerdo se realizan las labores de orientación especializada a colectivos vulnerables, como los programas de inserción laboral para discapacitados, con una dotación de 317.056 euros, que anualmente atienden a un promedio de 100 usuarios.
Además de formar a la persona, también se la ayuda en el proceso de búsqueda de empleo y se la acompaña durante los primeros días en su colocación.