IBIZA | MARTA TORRES
El Ib-Salut contabilizó en 2008 un total de 20.574 traslados fuera de las islas de pacientes de Ibiza y Formentera y de sus familiares, según indica la conselleria balear de Salud, que recalca que no se puede hablar de número de pacientes que han tenido que viajar por cuestiones de salud ya que cada uno puede efectuar más de un viaje.
Del total, 11.601 corresponden a traslados desde Ibiza mientras que los 8.973 restantes son viajes de Formentera a Ibiza. Además, más de la mitad (un 55 por ciento) de los traslados corresponden a pacientes mientras que el resto, el 45 por ciento, son viajes de acompañantes.
En el caso de Ibiza, la mayoría de los traslados para operaciones o tratamientos se efectuaron a Mallorca. En concreto, fueron viajes interinsulares 5.561 de los 6.487 realizados por los pacientes, un 85 por ciento. Sólo 926 de los traslados de enfermos se llevaron a cabo a la Península, lo que representa un 15 por ciento.
Tratamientos poco habituales
La conselleria de Salud detalla que envía fuera de las islas a los pacientes que necesitan recibir tratamientos o someterse a operaciones que no son muy habituales, de manera que no se ofrecen en la Comunitat. Es el caso de algunos tratamientos de radioterapia, varios tipos de trasplantes, grandes quemados, atención inicial a las lesiones medulares, tratamientos neurológicos muy concretos, cirugía de cambio de sexo así como tratamientos experimentales y seguimiento de algunas de las llamadas enfermedades raras.
Aunque la cuantía de las dietas se ha incrementado, los pacientes que deben viajar fuera de las Pitiusas para recibir atención sanitaria siguen denunciando que son suficientes para cubrir los gastos. En este sentido, recuerdan que los familiares de los pacientes que deben permanecer ingresados siguen teniendo que hacer frente al coste del hotel, lo mismo que los pacientes que acuden para tratamientos de varios días pero que no requieren hospitalización.
Un caso especialmente grave es el de los enfermos de Ibiza y Formentera que se encuentran ingresados en hospitales de Mallorca pero a los que se da libre el fin de semana. Deben correr con los gastos de la estancia en el hotel y el coste de las comidas, además del del transporte para moverse por la ciudad. Lo mismo ocurre con los pacientes que se marchan a la Península.
El Govern anunció el pasado més de abril un nuevo decreto para regular las dietas y condiciones de los enfermos desplazados que todavía no se ha aprobado. El documento prevé firmar conciertos con cadenas hoteleras para que los pacientes y sus acompañantes no tengan que hacer frente al coste de las estancias fuera de su casa. La conselleria calcula que la puesta en marcha de este decreto significará un gasto anual de 600.000 euros.