IBIZA | R. S.
Un hombre prestó declaración ayer en el Juzgado de Guardia de Ibiza tras ser detenido el sábado de madrugada por agredir presuntamente a un guardia civil, que estaba vestido de paisano, en una discoteca de la avenida 8 d´Agost de Vila. La Fiscalía de Ibiza tenía previsto solicitar un año de prisión para el arrestado, que posiblemente quedará en libertad tras explicar su versión de los hechos al juez Juan Carlos Torres.
Sobre las cinco y veinte de la madrugada del sábado comenzó una trifulca en el interior de la discoteca, por motivos que no han trascendido. F. Q., de 39 años de edad, nacido en Suiza pero de nacionalidad austriaca, no estaba de servicio, aunque habitualmente trabaja como vigilante en esta discoteca.
No obstante, intentó mediar en la discusión, en la que estaban involucrados varios guardias civiles que había en el local. Uno de los agentes salió a la calle y enseñó su placa a F. Q., momento en el que éste le quitó una cerveza que tenía en la mano y le propinó una bofetada, según fuentes judiciales. El agredido tuvo que ser atendido en Can Misses, ya que sufrió una pequeña hemorragia en el oído. El presunto agresor es un hombre alto, fuerte y de gran corpulencia.
Ayer testificaron en el Juzgado de Guardia varios de los guardias civiles y una agente de la Policía que estaban en el local en el momento de los hechos.
Una bofetada y al hospital
El presunto agresor es un hombre alto, fuerte y de gran corpulencia. Debido a la bofetada que propinó al agente de la Guardia Civil, éste tuvo que ser atendido de una pequeña hemorragia en el oído en el hospital Can Misses de Vila.
Quedará en libertad
El detenido quedará posiblemente en libertad, ya que carece de antecedentes penales y tiene domicilio conocido en la isla, según informó ayer la Fiscalía de Ibiza, que solicitó un año de prisión para él por un delito de atentado.