IBIZA | J. LL. F.
—Con los datos de que dispone en estos momentos ¿qué previsiones hay para la economía de las islas el próximo año?
—En 2010, con nuestros análisis económicos, prevemos unos inicios de recuperación en el último trimestre del ejercicio. Habrá unos meses complicados, pero esperamos la mejora de nuestros mercados emisores y confiamos en la situación de la tasa de actividad de Balears, que es la más alta del Estado. Es decir, tenemos una actividad con dificultades, pero con gran capacidad.
Esto es muy importante. Dar mensajes optimistas gratuitamente es un error, pero darlos tremendistas para usarlos torticeramente, también es un fallo monumental. Hay que exponer las cosas como son. Pasamos una crisis muy dura, pero tenemos fortalezas en nuestra economía, y la de Ibiza por cierto aguanta muy bien los embates de la crisis. Si se confirman los datos esperanzadores de los mercados emisores (Balears tiene una economía muy internacionalizada) esto ha de redundar en beneficio de las islas. Si a esto se suma la política hecha desde las instituciones de aquí, evidentemente, todo es un paquete que suma. Ni brotes verdes, ni apocalipsis. Actuemos con rigor.
—¿De verdad es procedente ayudar al sector de la construcción, que tan sobredimensionado ha estado hasta hace muy poco?
—Sí, sobre todo si hablamos de orientar el sector hacia políticas de rehabilitación. Estamos en un modelo económico en el que la economía turística es muy poderosa y el hotelero es vital para nosotros. Cuando usted más construya, más urbanizaciones haga, etcétera, indirectamente está usted incrementando la oferta turística, no la hotelera, sino la turística. Y está consumiendo más territorio, y está dañando nuestro principal activo, que es el capital natural que tenemos. De lo que se trata es de que este sector se reoriente hacia actividades como la rehabilitación, el PlanE o el Plan Renove, que van en esta dirección... No consumamos más territorio, más espacio físico. Trabajemos con lo que tenemos. Y en este sentido, el sector de la construcción tiene recorrido y tiene cabida.