IBIZA | R. S.
Una multitud armada con palos y puños americanos persiguió el jueves de madrugada en Cas Serres, en los alrededores de la residencia, a un hombre del que sospechaban que les había robado 3.000 euros, según fuentes judiciales. El suceso se ha saldado con la detención de dos personas, madre e hijo: F. M., de 45 años de edad y natural de Baza (Granada) y su hijo, el ibicenco de 28 años de edad J. M., aunque quedarán en libertad después de pasar una noche encerrados en los calabozos del Juzgado de Ibiza.
Numerosos familiares y amigos se han concentrado de manera pacífica durante este tiempo a la puerta del edificio judicial, a la espera de la decisión judicial. El fiscal ha solicitado nueve meses de prisión por un delito de amenazas y una multa de 180 euros (un mes con una cuota diaria de seis euros) por dos faltas de lesiones para cada uno de los detenidos.
J. M. y F. M. estaban hablando con un hombre, relataron fuentes judiciales. «He pegado un ´palo´ en Platja d´en Bossa y me he llevado 3.000 euros», les dijo. De inmediato se levantaron las sospechas entre la familia de los detenidos, que creían que este individuo les había robado ese dinero a ellos.
Sobre las cinco de la madrugada del jueves los ahora arrestados se cruzaron con el cuñado del hombre que ellos pensaban que les había quitado el dinero. En el pasaje número 3 de la calle Felip Curtois i Valls, en el barrio de Cas Serres de Vila, F. M. propinó una patada a este individuo, según fuentes judiciales.
El cuñado huyó y comenzó una persecución por la calle Ernest Ehrenfeld, perpendicular a Felip Curtois i Valls, en el que una turbamulta compuesta por al menos 30 personas le persiguió con armas de diverso tipo en sus manos. El perseguido se refugió a continuación en casa de su cuñado, en la calle Felip Curtois i Valls, donde éste último también estaba encerrado para ocultarse de la multitud.
Se produjeron a continuación una serie de amenazas y agresiones. El presunto ladrón recibió un puñetazo propinado por J. M., según fuentes judiciales. «Como os pillemos por ahí os vamos a matar», fue una de las amenazas que presuntamente profirieron los ahora arrestados.
Tubo metálico de un metro
Los agentes observaron esta segunda agresión pero no pudieron encontrar las armas que llevaban los familiares y amigos de los detenidos. Sin embargo, no les dio tiempo a esconder todo ya que la Policía encontró un tubo metálico de un metro de largo que al parecer también pudo haberse usado para amedrentar al presunto ladrón y a su cuñado. Estos dos hombres no han sido detenidos ni imputados por las autoridades judiciales.
Curiosamente, fueron los familiares de los detenidos los que habían avisado a la Policía Nacional, para denunciar el presunto robo de los 3.000 euros.
A la puerta del Juzgado
Numerosas personas se concentraron desde el momento de la detención a la puerta del Juzgado. Ayer permanecieron sentados en bancos y en el suelo enfrente del edificio judicial de la avenida de Isidor Macabich, a la espera de que sus familiares detenidos saliesen del calabozo.