IBIZA | RAQUEL SÁNCHEZ
«En Ibiza hay dos bloques antagónicos: la derecha que es el PP y la izquierda representada por PSOE-ExC», explicó anteayer Bernat Joan i Marí, dirigente de ERC, en el Club Diario de Ibiza antes de abogar por la creación de un tercer espacio que deje atrás ese «esquema polarizante y empobrecedor que facilita la confrontación». Tras constatar que actualmente esa tercera vía no existe, el ibicenco, que es secretario de Política Lingüística de la Generalitat catalana, señaló que Eivissa pel Canvi hubiera podido ocupar ese lugar «pero ha renunciado porque no integra el conjunto de sensibilidades que pretendía, no es percibida como insularista, está muy localizada dentro del espectro ideológico y todo eso le ha restado posibilidades». El también catedrático de Lengua y Literatura catalanas considera necesario buscar alternativas que den salida a la «necesidad imperiosa» de defender los intereses de Ibiza. «Se ha de establecer un nuevo estilo de cooperación. La gente premia la estabilidad sobre la inestabilidad, la cohesión sobre la división», argumentó. Para Joan el «tercer espacio» debe tener un carácter marcadamente insularista, ya que « los ibicencos, antes que nada, se identifican como ibicencos y ahora mismo no existe ninguna fuerza política que ponga la defensa de Ibiza por delante de la ideología de partido». «La defensa de Ibiza puede aglutinar sectores muy diversos. Nadie ha medido el potencial que puede tener el insularismo», afirmaba con entusiasmo. Tras declararse partidario de la limitación de mandatos para evitar que «las personas en cargos públicos se puedan eternizar», defendió el modelo de Suiza, «donde nadie sabe quién es el primer ministro ni el presidente», y abogó por buscar sistemas que limiten «el ansia de poder».
Bernat describió ante el centenar de asistentes al Club cómo debe ser este tercer espacio político de Ibiza y lo dibujó «equidistante de PP y PSOE, más arraigado a la isla, capaz de aglutinar una mayoría social y centrado básicamente en la mejora de Ibiza». Uno de los puntos más sorprendentes de la charla del dirigente de ERC fue, dentro de su recomendación de crear una formación abierta y sin dogmas, la idea de que el nuevo partido deberá «rascar» votos al PP. «Tenemos que querer a los votantes del PP también, porque si no, el panorama político de esta isla no cambiará nunca. Es muy escaso el trasvase de votos del PP hacia otros partidos y hace falta ´pescar´ a quienes piensan que el PP son es nostros y no saben que es nostros todavía no nos hemos organizado», aseveró.
El veterano político está convencido de que si la nueva formación tiene el talante suficiente para atraer a los votos del PP, los votantes del PSOE irán a ellos «como las abejas a la miel». Se dirigió al público, muy heterogéneo e integrado por personas de diversas ideologías, para instar a ejecutar reformas mentales y de discurso que busquen la cooperación «también con el resto de fuerzas políticas» y marginen a los «gallos». Aconsejó además que ese tercer espacio se gestione «de manera moderna, eficaz y con un buen sistema de comunicación».
«Si se creara, yo sería un militante de base, y seguiría siendo militante de ERC. Debe haber perfiles plurales, en ideología e incluso en la actividad económica de sus miembros. No se pide ninguna renuncia, sino sumar todo lo que vaya en la misma dirección: el insularismo».