IBIZA | J. LL. F.
El director de la Escuela de Turismo de Ibiza y Formentera, Joan Garau, afirmó ayer que «el cien por cien de los alumnos diplomados el año pasado se incorporó con éxito al mercado laboral activo», lo que demuestra, según dijo, el dinamismo de estos estudios, que en el curso 2008-2009 contaron con 130 matriculados, de los cuales más del 40 por ciento tenían más de 29 años, según indicó el director del centro. Los estudiantes pertenecían a doce nacionalidades diferentes.
Durante la apertura del año académico 2009-2010, el director del centro afirmó que se han ofrecido 9.600 horas de formación a los alumnos en distintas empresas del sector turístico, como hoteles, puntos de información, bancos y agencias de viajes.
Además, destacó que 40 alumnos han acudido a ferias nacionales e internacionales, gracias a convenios firmados a tal efecto. El director subrayó el hecho de que la Escuela de Turismo ofrece también formación no reglada, como la primera edición del curso de formación de especialistas en comercio electrónico y comercialización a través de Internet.
Joan Garau explicó que por primera vez este centro ha impartido estudios de grado de Turismo.
«Somos una escuela pequeña pero dinámica y diversa, con mucha aceptación», afirmó Garau.
Lección inaugural
Por otra parte, el director del Centro de Conocimiento e Innovación Turística del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Antonio Costa –ex director de Paradores de Turismo– pronunció la conferencia inaugural, que versó sobre el turismo del futuro y los retos a los que se enfrenta esta industria.
Costa, partiendo de dos citas de Albert Einstein y Charles Darwin, afirmó que «en el futuro, todo cambiará» y que «lo importante no es el tamaño, sino la adaptabilidad al entorno».
Partiendo de estas premisas, Costa destacó que la industria turística está sometida a fuertes transformaciones, por lo que incidió en la necesidad de «saberse adaptar» como garantía de la supervivencia y crecimiento de las empresas.
Tras recordar los pronósticos de la Organización Mundial del Turismo, que prevén que para 2020 se duplique el número de turistas que había en 2007, Antonio Costa señaló que «esta es una industria que tiene fiabilidad y futuro».
Entre las tendencias que se adivinan y que protagonizarán estos cambios, Antonio Costa hizo especial hincapié en el creciente protagonismo de Internet para definir el paquete turístico y para configurar los modelos de márketing, promoción y pagos. En segundo lugar, aludió a las transformaciones que operan en el campo de la movilidad, con la irrupción de las compañías aéreas de bajo coste.
Todo ello conduce, según dijo, a un creciente declive de los turoperadores como agentes que manejaban el grueso de los paquetes turísticos y consolidaban los destinos que les interesaba. Ahora son los clientes particulares quienes configuran sus vacaciones, hecho que también complica las previsiones sobre la marcha de cada temporada como efecto colateral.