El portavoz de la Confederación Española de Policía (CEP) en Ibiza, Carlos Muñoz, mostró ayer su satisfacción por el inicio de las obras de la comisaría pero insistió en que estarán «muy vigilantes» con el hecho de que las oficinas que se habilitarán provisionalmente cumplan todos los requisitos exigibles en cuanto a seguridad y riesgos laborales. «No tenemos ningún problema en instalarnos en la zona que nos están habilitando temporalmente, pero aunque sea temporal, estaremos muy vigilantes con que se cumpla todo lo relativo a riesgos laborales», subrayó Muñoz, quien incidió en que las obras resultarán molestas para los agentes. «Puede dar la impresión de que como es algo temporal van a meternos ahí de cualquier manera, pero es una temporalidad de dos años y ya estamos muy cansados de las circunstancias en las que hemos trabajado [durante años]», apostilló el portavoz de la CEP. Está previsto que la rehabilitación de la parte trasera de la comisaría –donde se trasladarán los agentes– se prolongue dos o tres meses, después se derrumbará el actual inmueble y a continuación se edificará el nuevo, cuyos trabajos podrían durar unos 18 meses. | n. g. g.