IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
La conselleria de Obras Públicas renuncia a construir la Ronda Sur de Sant Antoni, prevista en el proyecto de la autovía y que debía unir la Ronda Norte con la bahía de Portmany para evitar el colapso del tráfico en la entrada al núcleo urbano y en la avenida del Doctor Fleming. El conseller de Obras Públicas y Vivienda, Jaume Carbonero, informó ayer de que los técnicos que realizan la auditoría de las autovías recomiendan, en un primer avance del trabajo, que no se lleve a cabo el proyecto redactado, ya que viene a ser «un añadido» del proyecto principal de la autovía «sin el mismo rigor» y que «no está suficientemente justificada desde un punto de vista técnico».
Los técnicos también advierten, según el conseller, que la zona por donde debía transcurrir el trazado de la carretera es inundable (el nivel freático se encuentra «prácticamente en la cota cero») y «no tiene capacidad suficiente de drenaje», por lo que la construcción actuaría «como un dique» bloqueando la escorrentía del agua. «Tal como está redactado el proyecto no se garantiza cómo se podría evitar el riesgo de inundaciones», indicó el conseller.
Sobre la falta de garantías técnicas, Carbonero explicó que, a la hora de redactar el proyecto, «no se estudiaron las necesidades reales» para resolver el problema del tráfico. «Hacen falta más estudios en profundidad», dijo. El conseller indicó que los auditores, de la Unión Temporal de Empresas Gerens Hill International y Ramón y Cajal abogados SLP, sólo han analizado el proyecto previsto, sin entrar en la posibilidad de que se puedan ejecutar otras alternativas para corregir, por ejemplo, el riesgo de inundaciones. La conselleria de Obras Públicas tampoco lo hará. «¿Hay alternativas? No se han estudiado porque creemos que debe ser el Ayuntamiento el que las plantee», recalcó.
De hecho, el conseller apuntó que desconoce qué pasará de ahora en adelante con la reivindicación del Consistorio sobre la necesidad de esta carretera e indicó que, de entrada, se trata de «una cuestión con una componente municipal importante». «Esta variante no une a dos poblaciones o a dos lugares distintos», dijo Carbonero, en referencia al carácter local de la actuación, al tiempo que señaló que se debe tener en cuenta el crecimiento urbanístico previsto por el Ayuntamiento en la zona y que, por tanto, «las plusvalías» de este desarrollo podrían destinarse a hacer frente al coste de este vial. «No tiene por qué ser así, pero es una posibilidad más», matizó.
Carbonero indicó en este sentido que en otras ocasiones se han puesto en marcha planes de ayuda económica desde el Govern balear para facilitar a los ayuntamientos que puedan hacer proyectos viarios de estricta competencia municipal. «Sería posible estudiar soluciones de este tipo, pero en este momento sólo tenemos la seguridad de que el Govern no ejecutará lo que está proyectado. A partir de ahora se abre una vía de consultas y reuniones con el Ayuntamiento contando con el opinión del Consell», explicó.
Por otra parte, el conseller señaló que a finales de año culmina el plazo de ejecución de la redacción de la auditoría de las autovías, aunque indicó que se acabará «un poco más tarde». Carbonero explicó que los auditores han pedido «más tiempo» porque las cuestiones que están analizando «no son sencillas». «La auditoría se hace una sola vez, por lo que preferimos que se haga con tiempo suficiente y que, para tranquilidad de todos, se haga en condiciones y con garantías suficientes», dijo. Los técnicos evalúan los procesos expropiatorios, la tramitación de los expedientes, si los proyectos licitados eran viables técnicamente, así como si las obras se ejecutaron correctamente, entre otras cosas.