IBIZA | JOAN LLUÍS FERRER
En un hecho sin precedentes conocidos, el Consell Insular de Ibiza plantó ayer al conseller balear de Economía y Hacienda, Carles Manera (PSOE), precisamente el día en que venía a presentar los presupuestos de la Comunitat Autònoma de 2010 para la isla. El equipo de gobierno del Consell no encontró a nadie para acompañar a Manera en la rueda de prensa que ofreció en la sede de esta institución ni tampoco para reunirse con él a lo largo de las dos horas y media que permaneció en el edificio del Consell.
Aunque tanto Manera como el propio presidente Xico Tarrés alegaron «problemas de agenda» para explicar tan inusual desencuentro institucional, este hecho coincide con las diferencias que mantienen el Consell y el Govern sobre la financiación de Ibiza. Tarrés no ha conseguido todavía que el Govern asuma el gasto de los seis o siete millones anuales que cuesta la gestión de la residencia de Cas Serres, que aunque es competencia de la Comunitat Autònoma, es sufragada por el Consell.
Otros dos consellers
La decisión de aislar ayer a Manera se hizo aún más elocuente ante el tratamiento que recibieron los otros dos consellers autonómicos que también visitaron el Consell. El de Obras Públicas, Jaume Carbonero, y el de Deportes, Mateu Cañellas, estuvieron acompañados en todo momento por sus homólogos insulares, Albert Prats y Mario Avellaneda, e incluso Tarrés dialogó con ellos unos momentos.
En la rueda de prensa, Manera sólo estuvo acompañado por su director general de Presupuestos, Joan Rosselló. En la sala, mezclado entre los periodistas, estaba el jefe de Gabinete del Consell.
Preguntado por este periódico, Tarrés negó que se tratara de un plante o de una acción deliberada de protesta. «Todos teníamos nuestros líos y estábamos ocupados», afirmó. «Y, al final, se trata de los presupuestos de la Comunitat Autònoma», añadió. «Si hubiéramos tenido algún problema les habríamos dicho que hicieran la rueda de prensa en un hotel», dijo el presidente.
Tarrés añadió: «Ya le dijimos: ven otro día, porque si vienes hoy te encontrarás solo». Al preguntarle por qué, en cambio, Cañellas y Carbonero sí recibieron las atenciones del Consell, contestó: «Se ve que lo habían dicho con tiempo y estaba todo preparado». Además, «Cañellas venía a firmar unos convenios y a traer dinero, y claro, si trae cosas, pues no lo podemos dejar solo», dijo en tono irónico.
Por su parte, el departamento de Comunicación de la conselleria de Economía y Hacienda del Govern admitió que la situación creada ayer «no es habitual», pero indicó que había «un problema de agenda». «No se puede interpretar de otro modo», añadió.