SANT JOSEP | A. F. F.
El director del aeropuerto de Ibiza, José Antonio Álvarez, informó ayer de que las obras han vuelto a la zona de servicios generales de la terminal, tras la pausa de la temporada, con el objetivo de concluir los trabajos de la primera fase de la reforma del edificio. Se trata de la renovación de instalaciones y la dotación de una central de climatización, que no se pudieron completar antes de la época estival.
Álvarez dijo que este mismo invierno comenzarán las actuaciones de la nueva obra de ampliación de la terminal. Este año los trabajos apenas tendrán incidencia sobre el tráfico normal de pasajeros en el aeropuerto y se ha optado por aplazar hasta el otoño del 2011 las obras que supondrán el cierre parcial en algunas partes del edificio y acarrearán «alguna afectación» a su funcionamiento.
Está previsto que AENA invierta casi 60 millones de euros en estas actuaciones. En la primera fase de los trabajos ya se han dedicado 35,6 millones, lo que ya supuso la mayor partida que ha recibido el aeropuerto en los últimos 24 años.
La siguente fase de los trabajos, que AENA ha definido como la adaptación al diseño funcional de la terminal, se prolongará durante los próximos tres inviernos –incluyendo el de este año–. «La idea es que a finales de abril tengamos en funcionamiento toda la parte operativa de la terminal» para el incremento de llegadas que se espera en mayo, según explicó el director del aeropuerto.
´Fingers´ en la terminal
La ampliación del edificio hacia el Este permitirá aumentar a nueve las cintas de llegada de maletas desde territorio Schengen y otra cinta más en la parte reservada a llegadas internacionales. La ampliación hacia el Sur permitirá habilitar 15 nuevos mostradores de facturación, con lo que se llegará a los 66 en la terminal. Además, está previsto adelantar la fachada del edificio de servicios generales del aeropuerto, con lo que se ganará más espacio para acoger las colas en facturación. El proyecto a tres años vista prevé incorporar también fingers para agilizar las operaciones de embarque con una ampliación prevista de 600 metros cuadrados en la sala de embarque.
Álvarez desvinculó este proyecto de la ampliación de la calle de rodadura para adaptarla como pista de emergencia. Este proyecto, recordó, no se podrá iniciar hasta la ejecución de las expropiaciones y se tramita desde la dirección de AENA.