IBIZA | A. F.
Como ya advirtió el conseller de Medio Ambiente, Albert Prats, en este rotativo, el Consell Insular ha comenzado a cobrar a los ciudadanos por las intervenciones que se solicitan al Parque Insular de Bomberos en las que no hay un interés general y no existe peligro para la vida. Por este concepto se emitió a finales de septiembre una primera remesa de 44 peticiones de liquidación a otros tantos ciudanos por un total de 13.436 euros, correspondientes al primer semestre del año. El Ejecutivo insular espera duplicar los ingresos por este concepto hasta final de año.
Entre enero y junio de 2009 se solicitaron 377 intervenciones de los bomberos. De éstas, se considera que están exentas de pago 333 intervenciones, cuyo coste asumirá el Consell, mientras que en los 44 casos mencionados se ha estimado que la actuación no estaba justificada por el interés público y se ha optado por reclamar al solicitante lo que costó movilizar recursos públicos.
De las intervenciones pendientes de liquidación, la más cara ha sido, según informaron fuentes del Consell, el incendio del almacén de un establecimiento de restauración en el que se hallaban alimentos y mobiliario. El dispositivo supuso un gasto de 1.185,77 euros a la institución, dinero que ahora reclama a los solicitantes del servicio. Por el contrario, el dispositivo más barato fue la retirada de un enjambre de abejas en una finca particular. En este caso, el Consell considera que el demandante del servicio deberá liquidar un importe de 77,56 euros.
La gama de importes a satisfacer por los ciudadanos es diversa. En la extinción de un incendio que provocó la quema controlada de unos rastrojos se han cobrado 479 euros, mientras que por la retirada de los árboles caídos en el interior de una urbanización privada por efecto del mal tiempo se ha pedido un importe de 679 euros.
En tres ocasiones al menos, la imposibilidad para entregar personalmente la notificación de la deuda ha obligado al Consell a enviarla al Boletín Oficial de la Comunitat (BOIB), que en su número de 14 de noviembre publicaba los tres primeros avisos sobre liquidaciones pendientes, por un importe de 262, 186 y 1.126 euros.
El Consell resalta que se consideran exentos de pago todos aquellos incidentes en los que existe riesgo para las vidas humanas, en los que el percance afecta a la colectividad o una buena parte de la población, las falsas alarmas, los servicios prestados a entidades públicas para eventos populares, además de aquellos en los que no se consiguen los datos del beneficiario.
Pago por hora o fracción
Además, apuntan las mismas fuentes, el pago de las tasas correspondientes a un servicio recaerá «frecuentemente» en las aseguradoras y sólo en caso de no disponer de póliza de cobertura, la asumirá el particular responsable. En cualquier caso, la liquidación sólo se exige a partir de una renta mínima. Los precios aplicados en estas reclamaciones se basan en una ordenanza reguladora aprobada en febrero de 2006, pero que hasta esta legislatura no se ha empezado a aplicar.
Por hora o fracción de hora, se cobra una tarifa de 29,83 euros en el caso de la intervención de un sargento, mientras que por un caporal baja a 23,68 euros y por un bombero, 21,96 euros. Para los vehículos, la tarifa se aplica tanto por kilómetro recorrido como por hora de funcionamiento. Por este último concepto, se abona 99 euros por las autobombas, 34,8 por el furgón de salvamento, 69 euros por la autoescalera automática, 63,7 por el transporte de personal y 23,44 por la unidad móvil de mando, cantidades a las que hay que sumar entre 0,4 euros y 3,42 euros por kilómetro recorrido dependiendo del vehículo empleado.
Prats dijo en su momento que este tipo de normativas «existen en todas partes» y justificó su posible aplicación por la falta de medios de la institución para financiar este servicio, que soporta en solitario el Consell a pesar de que todas los municipios de la isla con más de 20.000 habitantes (todos los ibicencos salvo Sant Joan) deberían disponer de su propio parque de bomberos.