IBIZA | E. RODRÍGUEZ
aLa alcaldesa de Vila, Lurdes Costa, reconoció ayer que no se puede comprar toda la superficie de ses Feixes que se quiere proteger y que, por tanto, se deben buscar otras fórmulas mixtas, incluida la colaboración de los propietarios, para garantizar su mantenimiento. «No nos podemos permitir comprar todo aquello que queremos proteger. La compra no es la única salida», advirtió Costa, que señaló que por ahora un propietario del humedal de Talamanca ya ha mostrado su interés en vender sus terrenos, mientras que otro ha planteado la posibilidad de ofrecerlo en régimen de alquiler.
El presidente del Consell, Xico Tarrés, aseguró que la institución tiene interés en adquirir estos terrenos, aunque señala que no tiene dinero suficiente. Tarrés indicó que se ha pedido al Ministerio de Medio Ambiente ayuda económica para que este espacio pase a ser de titularidad pública, pero que previamente los terrenos han de pasar a ser rústicos. La nueva versión del plan urbanístico ha desclasificado el antiguo suelo urbano de ses Feixes des Pratet. La parte de Talamanca ya era rústica.
Tarrés y Costa hicieron estas declaraciones durante la visita que ambos realizaron, junto al alcalde de Santa Eulària, Vicent Marí, a ses Feixes de Talamanca para comprobar el resultado de los trabajos de limpieza de toda la zona y recuperación de los portales de feixa que realizan 22 personas desde hace seis meses. Este proyecto, que arrancó en julio y culmina a finales de este mes, ha permitido la restauración de 14 portales de feixa y la extracción de más de cinco toneladas de residuos (dos toneladas de hierros, 1,8 toneladas de vidrio y otra de plásticos) más 43 baterías, dos vehículos y tres camping gas, aparte de 340 metros cúbicos de material de ruinas (24 camiones de 14 metros cúbicos).
El presidente del Consell aseguró que de momento no se prorrogará esta intervención, aunque se hará más adelante «en la medida de lo posible». La institución ha destinado 271.000 euros del fondo de contingencia incluido en los presupuestos de este año para fomentar la ocupación y la inserción sociolaboral a la contratación de los trabajadores y la asistencia técnica, mientras que los ayuntamientos de Ibiza y Santa Eulària han aportado 12.362 y 4.637 euros, respectivamente. «La gente que ha trabajado aquí y acaba el contrato al final de mes podrá recibir una ayuda económica por desempleo», destacó Tarrés.
Por su parte, el presidente destacó que gracias a los trabajos realizados el agua vuelve a correr por las acequias del camí de Cas Metge Serra y recordó que la alimentación del circuito hídrico con agua tratada en la nueva depuradora será «un paso fundamental», aunque aún tardará unos años.