PALMA | EFE
El pleno del Parlament rechazó ayer una proposición no de ley del grupo popular que reclamaba realizar una auditoría del desdoblamiento de la carretera de Manacor, del mismo modo que se está auditando las autovías de Ibiza, por lo que la diputada del PP Mabel Cabrer ha acusado el Govern de «partidismo». «Si no tienen nada que ocultar, voten que sí, porque lo contrario no es nada más que persecución política», dijo.
En opinión de Cabrer, no auditar la carretera de Manacor (ejecutada la pasada legislatura por el gobierno de Unió Mallorquina y el PP en el Consell de Mallorca), como se ha hecho con las autovías de Ibiza (proyectadas por el PP), supone «sectarismo, persecución y falta de transparencia». La diputada del grupo mixto Marián Suárez (Ibiza pel Canvi) explicó que la auditoría de las autovías de Ibiza era un compromiso electoral de ExC, «incorporado al pacto de acuerdo del Govern». Suárez justifica la necesidad de dicha auditoría «en la desconfianza que generó todo el proceso de construcción de las autovías», y defendió que se trata de «una medida excepcional».
El diputado socialista Joan Boned dijo a la ex consellera de Obras Públicas, Vivienda y Transporte que «oír hablar de corrupción a un ex conseller de [el ex poresidente Jaume] Matas es casi irreverente», a lo que Cabrer respondió: «No tengo nada de lo que avergonzarme».