IBIZA | N. G. G.
La Fiscalía pidió ayer dos años de prisión para un hombre acusado de realizar diversos tocamientos a la dependienta de una tienda de Sant Antoni en el año 2002. Durante el juicio, celebrado en la sala de lo Penal número 2, el procesado, B. R. D., de origen británico, reconoció parcialmente los hechos y explicó que todo fue consecuencia de haber tomado «una pastilla» que le hizo sentirse eufórico y con «mucha confianza» en sí mismo, según explicaron fuentes judiciales.
El suceso se produjo el 27 de julio de 2002 en una tienda de lencería en la que trabajaba la denunciante. El hombre estaba de vacaciones en Ibiza y entró en el comercio para buscar un regalo para su novia.
En un momento dado, B. R. D. se acercó a la mujer y le puso una mano delante de la boca, según reconoció él mismo. A continuación, le dio un beso en la cara y le tocó el pecho, relataron fuentes conocedoras de su testimonio. «Cuando vi que ella no quería, la dejé y me fui», explicó el acusado durante su comparecencia de ayer, en la que se mostró muy arrepentido y a la que acudió acompañado de su actual pareja.
Por su parte, la víctima narró que B. R. D. le tapó la boca con la mano, le besó el pecho y la cogió del cuello. Asimismo, indicó que incluso llegó a bajar la persiana del comercio, que se encontraba a media altura, explicaron las mismas fuentes consultadas, hecho que el procesado negó en todo momento.
La Fiscalía acusó a B. R. D. de un delito contra la libertad sexual y, además de la pena de prisión, pidió que pagara 6.000 euros a la víctima en concepto de indemnización.