IBIZA | REDACCIÓN
Macià Blázquez explicó ayer a este periódico que envió el escrito en calidad de profesor de la UIB y con el membrete de la Universidad «para darle fuerza». «Soy especialista en patrimonio y en figuras de protección natural y cultural», indicó.
El Patrimonio de la Humanidad, «igual que otras convenciones internacionales, es una especie de distinción honorífica, que no implica una normativa más estricta ni una gestión ni unos fondos económicos, de manera que el recurso que queda a la ciudadanía es reclamar que la distinción sea retirada, como una especie de castigo por las agresiones a que la puede someter la misma Administración que solicitó la distinción», explicó Blázquez. «La Unesco, igual que te concede la distinción, te la puede quitar si tú no respetas los criterios de esta distinción», agregó.
El profesor de la UIB justificó su escrito al señalar: «Cuando sabes que hay un deterioro a causa de la propia Administración que ha solicitado la distinción, dices: yo, como técnico, creo que deja de merecer esta distinción internacional y lo uso como medida de fuerza para obligar a que la Administración contenga y limite sus actuaciones».
«No es descartable»
Por su parte, el Grup d´Estudis de la Naturalesa (GEN), sección insular del GOB en Ibiza, no quiso aclarar si comparte o no la petición de Blázquez. Neus Prats, dirigente del grupo ecologista ibicenco, opinó sin embargo que «no es descartable» que la Unesco llegue a retirar el título de Patrimonio de la Humanidad a Ibiza si se ejecuta el proyecto de la Autoridad Portuaria, aunque cree que «ahora no es el momento» de que la Unesco tome una decisión en este sentido.
Prats afirma que «lo que realmente pone en peligro la declaración de Ibiza como Patrimonio de la Humanidad es el proyecto de la Autoridad Portuaria», a la que responsabilizó de todas las amenazas que pueda sufrir este título.