FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
El pleno del Consell Insular de Formentera aprobó ayer, en sesión extraordinaria, su primer Reglamento Orgánico (ROC), que regula su organización y funcionamiento interno. De esta forma, la institución cuenta con una nueva normativa que reconoce su singularidad al integrar una Administración local y otra autonómica bajo el mismo techo.
Esta figura es única en el país por su peculiaridad ya que recoge en una misma Administración las competencias que corresponden a un ayuntamiento y a un consell. Esta diferencia fue el principal argumento que esgrimió el conseller de Hacienda, Bartomeu Escandell, para defender el reglamento, cuya tardanza en su aprobación final justificó por su complejidad. La propuesta del equipo de gobierno contó con los votos a favor de los partidos que lo forman, GxF y PSOE, y de uno de los partidos de la oposición, el Grupo Independiente (GIF), que se desmarcó claramente de la postura del PP. Este partido se abstuvo al entender que el equipo de gobierno había invertido demasiado tiempo y dinero en la redacción del documento sin lograr el consenso entre todas las fuerzas políticas.
Escandell recordó, entonces, que el ROC es «fruto del consenso» entre tres partidos en torno a una mesa a la que nunca se ha negado una silla al PP. El conseller del grupo popular, José Manuel Alcaraz, expresó la disconformidad de su formación por el hecho de que el equipo de gobierno no hubiera utilizado, como referencia, el reglamento del anterior Consell de Ibiza y Formentera y por haberse negado a crear una comisión informativa específica para tal fin, tal y como había exigido por no fiarse de la palabra del equipo de gobierno.
La principal novedad del reglamento aprobado ayer se centra en la posibilidad del Consell de promover leyes ante el Parlament balear, como marca el Estatut. También introduce la presencia del diputado autonómico (con voz pero sin voto) en las sesiones plenarias del Consell y crea la Comisión Técnica Asesora (CTA) en materia de ordenación del territorio, actividades y conservación del Patrimonio, que será la encargada de la redacción de los informes preceptivos, pero no vinculantes. Esta comisión estará integrada por técnicos de la institución y de organizaciones externas. Su función será la de emitir informes sobre licencias urbanísticas. Será el Consell de Govern el que apruebe las licencias, pero el pleno se encargará de las declaraciones de interés general que afecten a actividades que se quieran desarrollar en el territorio insular.
El reglamento institucionaliza la participación ciudadana con la creación del Consell d´Entitats como órgano asesor oficial para canalizar las inquietudes y propuestas de los distintos colectivos ciudadanos registrados en la isla. En esta línea, se abre la posibilidad a las consultas populares que podrán promover los vecinos con derecho a voto o la presidencia del Consell, sea por iniciativa propia o de un grupo político. La propuesta de consulta no podrá afectar a temas de hacienda insular ni a aquellos que no regule la ley.
El ROC también fija un debate anual de política general sobre el estado del gobierno de la isla (al igual que el resto, también previsto por el Estatut) y establece la comparecencia de los consellers para dar cuenta de su gestión. También crea la junta de portavoces como figura que elaborará las declaraciones institucionales en temas de interés general. Otro cambio es que, a partir de ahora, las sesiones plenarias ordinarias serán mensuales y no bimensuales, como ha ocurrido en los dos últimos años.
Bartomeu Escandell agradeció públicamente la participación del PP a pesar de su abstención y especialmente la del GIF, por sus propuestas introducidas en el documento final: «Gracias por las aportaciones que han hecho, desde el principio hasta ahora, ya que entre todos hemos hecho un reglamento que servirá a esta institución durante muchos años», dijo.
El GIF mantuvo una postura cercana al equipo de gobierno y destacó las renuncias y concesiones realizadas entre los tres partidos que han trabajado en la redacción del acuerdo final.
La consellera independiente, María del Mar Cardona, expresó por su parte su deseo de que este acuerdo se repita con las normas subsidiarias.