IBIZA | MARTA TORRES
La responsable de acción sindical del sindicato CSIF en el hospital Can Misses, Teresa Arce, alertó ayer de que el anunciado recorte en el apartado de personal en el presupuesto del Ib-Salut en Ibiza para 2010 significará que no se podrán contratar profesionales para cubrir las bajas y vacaciones de los trabajadores del centro. De hecho, Arce aseguró que muchas de estas suplencias no se están haciendo en estos momentos, con el problema que ello supone para los profesionales. Teresa Arce destacó que, además de la carga de trabajo, los trabajadores deben aguantar el malestar de los usuarios de la sanidad, que acuden con sus quejas al personal. «Los culpables no son los profesionales», insistió la delegada del sindicato.
Además, el sindicato denunció una vez más la congelación salarial que ha anunciado el Govern. Teresa Arce señaló que no se descarta llevar a cabo en Ibiza movilizaciones como las que están previstas en Palma, según anunció Manolo Fuster, delegado de sanidad del CSIF en Balears. «Si no hay dinero no hay negociación», comentó Fuster, que aseguró que no cree al conseller de Hacienda, Carles Manera. «Ya nos dio su palabra antes y no cumplió. Ahora no le vamos a creer. Un político que se compromete a algo y no lo cumple debe dimitir», comentó Fuster.
El presidente nacional del sector de sanidad del sindicato, Fernando Molina, señaló que la presión asistencial que sufren los profesionales de la isla es «importante» y que se incrementa todavía más cuando no se llevan a cabo las sustituciones necesarias. «Si el trabajo sale adelante es porque los profesionales de la sanidad tienen mucho celo y sacan adelante el trabajo», indicó Molina, que insistió en la falta de motivación entre el personal sanitario que ha constatado durante su visita a Ibiza.
Teresa Arce también aseguró que es posible que en los próximos meses se marchen profesionales del hospital. «Se van por varios motivos. En Ibiza estamos aislados, hay problemas de transporte, la vida está muy cara, no se concede el plus de triple insularidad y se exige el catalán. Los que se marchan lo hacen por todo un poco», afirmó.