IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El sector de la automoción de Ibiza cerrará el año con una caída en las ventas del 20 por ciento, mucho menor que lo que se podía pronosticar en la primera mitad del año. El presidente de la Asociación Empresarial de Automoción y Maquinaria de Ibiza y Formentera (AEMA), Roberto Pereyra, explicó ayer en rueda de prensa que en el último mes han subido «espectacularmente» las ventas a particulares, un 32 por ciento, un hecho «muy motivado» por las ayudas del Gobierno, el llamado Plan 2000E. Pereyra apuntó que este dato contrasta con el de los primeros cinco meses del año, en los que se produjo una reducción de las transacciones del 50 por ciento.
Desde entonces, la situación ha cambiado gracias al Plan 2000E, según el representante del sector, que señala que el 49% de los coches vendidos en los últimos cinco meses se han acogido a este programa de ayudas del Gobierno y los concesionarios. Esta reactivación del mercado pone freno a la fuerte bajada de la primera mitad del año, pero el balance se mantiene en números rojos. Pereyra también señaló que la venta de vehículos comerciales sigue en punto muerto, al igual que en el caso de las empresas de rent a car, que, según el presidente de este colectivo, «hicieron unas previsiones muy cortas para la temporada». «Al final se ha visto que han faltado vehículos por todos los lados», añadió.
Pereyra recordó que el Gobierno central ha aportado 40 millones de euros más para prorrogar el Plan 2000E, aunque, a diferencia del anterior plan, el Govern no se ha sumado a él. El conseller insular de Desarrollo Empresarial, Joan Serra, espera que el Ejecutivo autónomo también renueve su programa de ayudas.
Roberto Pereyra hizo balance de la actividad en la presentación en la sede del Consell de la feria del Salón de Automoción que, como ya adelantó este diario, tendrá lugar este fin de semana en el Recinto Ferial. Durante los últimos dos años, los concesionarios decidieron no celebrar esta feria por la falta de recursos económicos como consecuencia de la crisis. Para esta octava edición el presupuesto asciende a 47.300 euros, un 38% menos que la edición de 2006. Habrá 38 puestos con 23 empresas en representación de 31 marcas y entre 140 y 150 vehículos en exposición. «Este año habrá menos coches, pero primará la calidad», destacó.
En esta feria se presentarán las últimas novedades del sector con vehículos de las gamas de 2009-2010. AEMA confía en que a lo largo de los tres días del salón (arranca el viernes a las 19 horas y se clausura el domingo a las 22 horas) 20.000 personas pasen por el Recinto Ferial.