IBIZA | E. RODRÍGUEZ
La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha puesto en marcha en Ibiza un servicio para detectar trastornos por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la población escolar. Para ello, la UIB ha firmado un convenio de colaboración con el Centro de Estudios Integrados Areté y la Asociación de Padres TDAH. La psicóloga Irene Ayala dirigirá este servicio, dependiente de la Unidad de Asesoramiento Psicológico Infantil (UAPI) del Laboratorio de Conducta y Sistemas de la UIB, en las instalaciones del Centro de Estudios Integrados Areté, en la calle González Abarca número 20, al lado del instituto Sa Colomina.
Ayala explicó que este tipo de trastorno afecta a entre el tres y el cinco por ciento de la población escolar, y en especial a los varones. Normalmente, el diagnóstico se realiza a partir de los seis años, pero, según explica la psicóloga, «cuanto antes se haga, mejor es su pronóstico». En la presentación de esta nueva unidad de atención, ayer en la sede de la UIB, Irene Ayala indicó que este tipo de trastorno en el comportamiento de los escolares es «uno de los que más problemas está causando» y destacó que existe un exceso de diagnósticos de este tipo que no siempre se ajustan a la realidad. «Se tiende a utilizarlo como un cajón de sastre. Cualquier problema de aprendizaje o comportamiento se considera hoy en día TDAH», advirtió.
Precisamente, la nueva unidad que pone en marcha la UIB aplica un protocolo específico, que es el que utiliza la UAPI, con lo que se pretende «controlar el sobrediagnóstico que se hace». Hasta ahora, el Centro de Estudios Integrados Areté ha atendido en la isla, con la colaboración de la Asociación de Padres TDAH, entre 40 y 50 casos.
Este nuevo servicio se centra exclusivamente en la detección de los casos de trastorno de déficit de atención e hiperactividad, aunque, según Ayala, se atenderá «todo tipo de problemas psicopedagógicos en el desarrollo del aprendizaje». La UAPI utiliza los datos de cada caso para mejorar el protocolo que se emplea y «las futuras investigaciones». El servicio no es gratuito, pero Raquel Corral, gerente del Centro de Estudios Integrados Areté, matiza que el precio es «irrisorio». «La finalidad de la UAPI no es la de lucrarse, sino la obtención de información para sus investigaciones y ofrecer un servicio a la sociedad», puntualizó.
Para el tratamiento, la psicóloga aconseja a los padres que deriven los casos diagnosticados al pediatra, y éste a su vez al psicólogo infantil o, si es necesario, al psiquiatra infantil. El tratamiento se basa en psicoterapia, incluida la reeducación de los padres. La psicóloga de la UAPI explica que los niños afectados por TDAH tienen una forma de aprender «diferente», por lo que hay que enseñar a los educadores «ciertas pautas». En este sentido, Irene Ayala señala a modo de ejemplo que «los castigos y los premios no funcionan igual con estos niños».
Tratamiento psicofarmacológico
También existe la posibilidad de que el médico opte por el tratamiento psicofarmacológico, de lo cual siempre se encarga la unidad de salud infantil. «Nosotros no podemos entrar allí», señala, por su parte, Raquel Corral. La presidenta de la Asociación de Padres de TDAH, Ana Sánchez, explicó que este colectivo se formó en 2007 y cuenta con la participación de medio centenar de familias.