IBIZA | A. F. F.
El director general del Ib-Salut, Josep Pomar, pidió ayer un trabajo integral de los distintos servicios de urgencias para dar una respuesta más ágil a los casos que llegan a cada uno de ellos. Pomar participó ayer en la inauguración de las jornadas sanitarias organizadas por el CSI-CSIF, en la que reclamó «implicación» a todos los profesionales, independientemente de si trabajan en un centro de salud, el 061, en el hospital Can Misses o en algún centro privado.
El director general recordó que la reorganización de las urgencias sanitarias es uno de los 25 objetivos que se marcó el Govern al inicio de la legislatura y aseguró que se está trabajando en un plan que detallará las directrices en las que se quiere mejorar la gestión de cualquier urgencia.
Pomar definió el inminente inicio del nuevo hospital Can Misses como «una gran oportunidad» para enmendar elementos disfuncionales del pasado y aseguró que en dos semanas se podría conocer el adjudicatario de su construcción. «Pensemos que estos proyectos de cambio nos permiten incorporar mejoras, como alguna nueva prestación», reflexionó, antes de anunciar que todos los colectivos sanitarios pueden participar con sus ideas. El conseller de desarrollo empresarial y Trabajo, Joan Serra Mayans, por su parte, se felicitó de que más de un centenar de profesionales asistieran ayer a la jornada.